Wallmapu. El apellido Queipul no es un delito

Comunicado público de Comunidad Autónoma Temucuicui frente a dichos de la página web oligárquica Ex ante

El apellido Queipul y nuestra Comunidad son símbolos de una dignidad que ustedes no pueden procesar ni entender.

A nuestro Pueblo Nación Mapuche, a las comunidades en resistencia, a la opinión pública nacional e internacional, a los organismos de Derechos Humanos, la Comunidad Autónoma de Temucuicui declara:

La persecución es del Estado, no de un gobierno: queremos ser claros. Nuestra lucha no es contra un presidente en particular. No nos engañamos con los nombres de turno. Sea Kast, Boric, Piñera, Bachelet o Lagos, la mano que empuña el fusil contra nosotros es la misma: la del Estado chileno. Todos, sin excepción, han administrado la violencia y el robo.

Este es un problema con una institucionalidad colonial que se rehúsa a abordar el único tema de fondo: la restitución del territorio ancestral mapuche que nos fue usurpado a sangre y fuego.

Hoy se ensucia la imagen y el apellido Queipul. Hace 140 años se ensuciaba la imagen y el nombre del gran Kilapan. La narrativa para referirse a las autoridades tradicionales mapuche no ha cambiado en nada y eso no es responsabilidad de un gobierno en particular.

Es una practica habitual del Estado chileno contra el Mapuche.

Frente al «Derecho Penal de Autor» y el Estigma del Apellido, denunciamos que hoy se juzgan identidades, no actos. A nuestro peñi no se le encarcela por pruebas reales, sino por ser de Temucuicui y llevar el apellido Queipul.

Para este Estado racista, nuestro linaje es sinónimo de delito. Están aplicando un castigo genealógico para intentar quebrar a una familia que jamás ha agachado la cabeza frente a los invasores.

Montajes y mentiras mediáticas, rechazamos el circo de la Fiscalía y los medios de comunicación que intentan vincular investigaciones menores de receptación con atentados incendiarios. La sospecha no es prueba. Es una mentira construida para los matinales de televisión.

Buscando que el nexo causal sea el miedo y no la evidencia. No hay relación entre los hechos menores imputados y la narrativa de guerra que intentan imponer.

Violencia contra los vulnerables. No olvidamos que este nuevo atropello judicial publicado por medios de comunicación, viene precedido por el cobarde allanamiento ocurrido hace unos días atrás (06/05/2026) donde detuvieron a un menor de edad de 4 años y a una mujer embarazada.

Esa es la «paz» del Estado: entrar disparando bajo la lluvia contra niños y mujeres para luego presentar «éxitos» policiales que solo existen en sus carpetas vacías de pruebas.

La única solución es la restitución territorial: mientras el Estado chileno siga enviando fiscales, policías y jueces en lugar de devolver las tierras que nos fueron usurpadas, el conflicto no tendrá fin.

El problema que aqueja a un Mapuche es que el Estado ocupa su territorio, y nos agrede de manera sistemática con allanamientos, vulnerando la vida de nuestra lagmien embarazada, raptando a un niño de 4 años de edad y nos enreda en montajes mediáticos y judiciales.

Exigimos la salida inmediata de las empresas forestales y latifundistas que se enriquecen sobre nuestras tierras robadas.

Ninguna cárcel, ningún montaje judicial y ningún gobierno logrará detener la reconstrucción de nuestra Nación.

Nuestra determinación es una sola: la recuperación total y definitiva de cada hectárea de territorio ancestral usurpado por el Estado chileno.

Finalmente, le decimos al Estado chileno y a sus tribunales de injusticia: podrán encarcelar nuestros cuerpos, pero jamás nuestro rakiduam (pensamiento).

El apellido Queipul y la tierra de Temucuicui son símbolos de una dignidad que ustedes no pueden procesar ni entender. No somos terroristas, ni delincuentes, ni mucho menos una organización criminal; somos un pueblo preexistente al Estado chileno que defiende su derecho a la vida y nuestra territorio ancestral frente a quienes han despojado nuestras tierras, han asesinado a nuestros peñis, han encarcelado a nuestros peñis y lagmien, han ensuciado nuestra lucha, y los apellidos de nuestros ancestros.

Nuestra lucha no se detiene en un calabozo, porque nuestra sangre está amarrada a este territorio mucho antes de que existieran sus leyes y sus fronteras.

La única paz posible es la libertad de nuestros presos y la devolución total de lo que nos pertenece.

Mientras quede un solo mapuche en pie, el grito por el territorio ancestral seguirá retumbando en cada rincón del Wallmapu.

¡Libertad inmediata a los secuestrados por el Estado chileno!

¡Basta de montajes contra nuestra comunidad y el apellido Queipul!

¡Restitución total del territorio ancestral ahora!

Comunidad Autónoma de Temucuicui

Wallmapu.

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