La segunda derrota de los tupamaros en Uruguay
Jorge Zabalza, quien rompió con la organización por su alianza explícita con militares de la dictadura, detalla las razones que están en la base de esa política
Jorge Zabalza, quien rompió con la organización por su alianza explícita con militares de la dictadura, detalla las razones que están en la base de esa política
El economista sentenció que, «el Gobierno no debió haber presentado nunca el proyecto de reforma previsional. Los partidos políticos del Gobierno no están cumpliendo con su deber; están votando contra los trabajadores.
Por eso he escrito un ensayo sobre Gaza, un ensayo histórico cuya ambición es aportar una aclaración contra el abuso de la memoria y la manipulación de la historia que hemos presenciado durante el último año para justificar una guerra que ha adquirido rasgos de genocidio. No creo haber violado mi oficio de historiador. El compromiso en el espacio público también es una dimensión de la identidad del historiador.
La receta es simple: empobrecer para enriquecer.
No hay imposible en la lucha de clases si los objetivos a proponer encarnan socialmente en la perspectiva de una mayoría dispuesta a un cambio revolucionario.
En medio de esto, un pueblo se debate en el centro de una multi crisis económica causada por la aplicación de recetas neoliberales, sufriendo una inseguridad pública con crecimiento exponencial de extorsiones, secuestros, asaltos, masacres y tráfico de drogas
La movilización y la lucha de las mayorías nacionales, ejerciendo una gran presión social es la que va a imponer los cambios democráticos que requiere Colombia, los que no hay que esperar que lleguen ganando las elecciones de 2026
Estamos ante una “nación” que se ha erigido sobre un genocidio originario, fundacional; un genocidio que ha construido las bases y las condiciones de posibilidad del “Estado” y de la “Nación argentina”. Ese genocidio es Eco-genocidio. Es Hidro-genocidio. Es epistemicidio histórico-estructural.
El narco es el personaje más importante en México en lo que va del siglo XXI y por el poder que tiene y su colusión con diferentes grupos de la sociedad, la política y el gobierno, difícilmente, si no imposible, podrá ser combatido para desaparecerlo.
Se demostró que hasta el 96 por ciento de los niños en Gaza siente que su muerte es inminente y el 49 por ciento realmente desea morir. La evaluación también reveló que el 92 % de los menores “no acepta la realidad”, el 79 % sufre pesadillas y el 73 % presenta síntomas de agresión. Unicef por su parte ha calificado de “un infierno” la situación de un millón de niños palestinos en la Franja de Gaza debido a los ataques indiscriminados de Israel.