Ecuador. Y ahora ¿quién podrá defendernos?
La Policía Nacional y Fuerzas Armadas, en parte de sus cúpulas, han sido infiltradas por los virus de la corrupción, el tráfico de influencias y el encubrimiento deleznable de sus malos hijos.
La Policía Nacional y Fuerzas Armadas, en parte de sus cúpulas, han sido infiltradas por los virus de la corrupción, el tráfico de influencias y el encubrimiento deleznable de sus malos hijos.
“La izquierda ya no osa hablar de lucha de clases, mientras la derecha la practica día a día”.
por Pablo Varas El tiempo nos dejó en esta esquina del tiempo posiblemente para contar lo sucedido hace unos años ya. Y tenemos que contar los sueños de los que conocimos, con los que compartimos las calles sin pedir permiso a nadie sencillamente porque eran asuntos fundamentales y enormes. Es que la vida sin sueños…
por Marcelo Colussi Los expertos ya hablan de una nueva era geológica: el Antropoceno. Es decir: un período marcado por la acción humana que está cambiando radicalmente el medio natural. Y lo está cambiando no en términos positivos, sino alterando en forma muy negativa las condiciones de vida del planeta, tanto que podrá hacer imposible…
Desde la antigüedad, el propósito de la guerra no es la derrota militar del adversario en sí misma, ni siquiera su destrucción, sino la aceptación de la preeminencia propia por parte del enemigo y su sometimiento.
por Pablo Varas Es una bolsa de trabajo que llegó en los últimos tiempos de la lucha contra la dictadura. La izquierda estaba extremadamente golpeada. La DINA y la CNI después que infringieron golpes durísimos a los que dignamente asumieron de manera frontal las embestidas de los aparatos represivos. Los comunistas perdieron valiosos militantes y…
En resumen, este capítulo presenta un claro beneficio para la Unión Europea en el acceso al mercado energético y de materias primas, asegurando precios y disponibilidad de los recursos, sin que se logren apreciar beneficios para Chile.
Por un lado, la neurona colonial y por el otro la presión capitalista de la acumulación para demostrar la diferencia, ha hecho presa de funcionarios públicos, de jueces, de médicos, de militares y policías. La seguridad del Estado y la sociedad ya no cuenta. La Constitución Política, que insinúa los valores fundamentales del Estado Plurinacional como el “Ama Sua, Ama Q’ella, Ama Llulla” suena a frase hueca que como eco reproduce las carcajadas de los poderosos de siempre.
Un lenguaje y comportamiento agresivo de quienes, paradojalmente, critican la violencia.
Más allá del acuerdo con el Fondo, que augura una inestabilidad inestable, el tránsito de las primarias a las generales y luego al balotaje si lo hubiera, parece no será un camino de rosas.