Chile. Los hijos de la revuelta social: «Ponemos el cuerpo y el alma en servir a los demás, a nuestra clase»
«Sabemos que existe mucha rebeldía juvenil; lo que nosotros queremos es que se convierta en acto revolucionario»
«Sabemos que existe mucha rebeldía juvenil; lo que nosotros queremos es que se convierta en acto revolucionario»
«Desde el territorio Lafquenche les pedimos que dejen de dividir, falsear y utilizar los derechos Mapuche para fines partidarios.»
Tales estrategias invisibilizan las causas estructurales de la violencia escolar, como la desigualdad, la precarización de las condiciones educativas y la falta de recursos para equipos psicosociales y programas integrales de convivencia.
Pero quizás el hecho más decidor ha sido el reconocimiento apologético de la “conversión” que experimentaron los líderes de la centro-izquierda, efectuados esporádicamente por parte de numerosos políticos, empresarios, académicos y economistas de derecha, tanto nacionales como extranjeros.
Por ello es impensable que con más violencia y más represión hacia las diferentes comunidades, organizaciones y expresiones de resistencia Mapuche, puedan conseguir la sumisión de nuestro pueblo.
El jurista alerta que dados los profusos pronunciamientos por parte de los gobiernos chileno y argentino “que criminalizan (condenan) al Sr. Apablaza Guerra de manera anticipada a cualquier condena judicial, se puede inferir que su extradición responde a cuestiones políticas y que, eventualmente, cualquier proceso judicial en su contra carece de garantías de debido proceso”.
Galvarino Apablaza ejerció su derecho a la legítima defensa, autorización otorgada por la Ley de defenderse, o de proteger al prójimo o un bien cuando se es atacado.
Ahora la justicia debe investigar al ministro de la Corte Suprema Mario Carroza, al ministro de la Corte de Apelaciones Guillermo de la Barra y al propio Hermosilla por los delitos de prevaricación, cohecho y violación de secreto, tras la querella presentada por Mauricio Hernández Norambuena que sostiene la intervención y mantención indebida en su condena.
El «Caso Quilleco» se enmarca en un conflicto histórico y estructural entre el Estado chileno y comunidades mapuche que reclaman tierras, autonomía y reconocimiento cultural.
Seguiremos desempeñando nuestro trabajo con el mismo profesionalismo, convicción ética y compromiso social, conscientes de que cada documento, testimonio y registro son piezas esenciales en la lucha contra el olvido y la impunidad.