Chile. Un poco de economía al terminar el año
La receta es simple: empobrecer para enriquecer.
La receta es simple: empobrecer para enriquecer.
Estamos ante una “nación” que se ha erigido sobre un genocidio originario, fundacional; un genocidio que ha construido las bases y las condiciones de posibilidad del “Estado” y de la “Nación argentina”. Ese genocidio es Eco-genocidio. Es Hidro-genocidio. Es epistemicidio histórico-estructural.
Se demostró que hasta el 96 por ciento de los niños en Gaza siente que su muerte es inminente y el 49 por ciento realmente desea morir. La evaluación también reveló que el 92 % de los menores “no acepta la realidad”, el 79 % sufre pesadillas y el 73 % presenta síntomas de agresión. Unicef por su parte ha calificado de “un infierno” la situación de un millón de niños palestinos en la Franja de Gaza debido a los ataques indiscriminados de Israel.
Desde que se notificó su deceso, la familia solicitó dos cosas fundamentales: el respeto de su derecho a despedirse de su familiar y poder darle una sepultura digna. Sin embargo, la familia pasó tres días en la puerta de la Morgue del Callao, sin recibir respuesta. Al tercer día, la Fiscalía de la Nación de Perú se pronunció para negarles todo: no se les permitirá darle sepultura, tampoco presenciar la cremación ni guardar las cenizas de su familiar fallecido.
«El paramilitarismo no es solo un ejercicio individual de un pequeño sector, sino que al contrario comprende todo un aparataje y coordinación criminal y política a nivel nacional e internacional que ha influido en el modo de gobierno y las políticas impartidas décadas atrás en una sociedad que está catalogada como una de las más desiguales y violentas del mundo”
La “guerra relámpago” que provocó la caída del gobierno de Bashar al-Ásad sorprendió no solo a todos los analistas, sino que –lo que resulta más trascendente– a los protagonistas más importantes del actual conflicto en Asia Occidental.
¿En qué se parecen las luchas de Argelia y Vietnam con la lucha actual en Palestina? La respuesta es que la lucha de liberación palestina debe situarse sin concesiones dentro de la larga línea de esfuerzos revolucionarios anticoloniales. Aunque con sus especificidades y diferencias, estas tres luchas deben entenderse como tales: como luchas anticoloniales por la liberación.
La mayoría se culpa a sí misma de su pobreza y no a la estructura de corrupción y saqueo inherente al sistema capitalista neocolonial.
Esos anuncios desafían a construir alternativa política, desde la movilización y visibilización de las reivindicaciones del movimiento popular en contra de las reaccionarias reformas laborales, previsionales, tributarias y de ajuste integral.
Julia Chuñil se mantenía en su posición de no abandonar el predio, identificando que si le pasaba algo el principal sospechoso era Juan Carlos Morstadt, “mi mamá siempre decía, si me llega a pasar algo, él capaz que sea el principal sospechoso de lo que me pase, porque él es la principal persona que quiere que yo me vaya, pero yo no me voy a ir porque este predio es de la Conadi”.