Chile. Sobrevivientes de la represión pinochetista recuerdan los 50 años del golpe de Estado en Prais Occidente
«…tan solo tú puedes matarme,
compañero pueblo.
De ti depende el que yo viva!»
«…tan solo tú puedes matarme,
compañero pueblo.
De ti depende el que yo viva!»
Nunca dejó de buscar la unidad con quienes luchan por la emancipación de los trabajadores.
Refiriéndose a los miembros directivos de la formación de extrema derecha, las y los muchachos expresaron que, «Quienes están aquí no sólo han impedido los cambios para cuidar los negocios de los empresarios, sino que también fueron impulsores y defensores de la dictadura. Son los mismos que han hecho todo lo posible para impedir que encontremos a nuestros familiares detenidos desaparecidos, para que no exista justicia contra los responsables de la masacre, manteniéndolos en total impunidad»
A los pueblos empobrecidos y excluidos del mundo no nos ha quedado más camino que resistir y luchar para transformar lo injusto. La prisión política, de larga data, ha sido la respuesta para contenernos. Una posibilidad no deseada, pero cierta, en todos los confines del mundo para quienes hemos abrazado las luchas del pueblo, cuya justeza no ponemos en cuestión, sea cual haya sido su forma.
No vivimos un periodo de revoluciones. Las y los socialistas siempre tratan de hacer avanzar las tendencias democráticas y progresistas. Como ocurre a menudo en la historia, las acciones de un imperio moribundo crean un terreno común para que sus víctimas busquen nuevas alternativas, por embrionarias y contradictorias que sean. La diversidad de apoyos a la expansión de los BRICS es un indicio de la creciente pérdida de hegemonía política del imperialismo.
Independientemente del periodo histórico en el que hayan sucedido.
Por otra parte, el estallido social de octubre de 2019 sigue siendo considerado por la Derecha y los suyos como un fenómeno de desorden público y delincuencia callejera, pese a que el masivo movimiento estuvo a punto de defenestrar a Sebastián Piñera, el multimillonario presidente de Chile.
Al llegar por la Alameda, a la altura de calle Bandera, nos bloqueó la policía militarizada, con animales hidratantes (guanacos), otros de inoculación gasífera (zorrillos), además de personal tipo marcianos, impidiendo el paso a La Moneda.
¿Porqué cometió este crimen?, pregunta el juez. Yo solo cumplí órdenes, responde el criminal. El juez no puede, no quiere, no se atreve a preguntar quién dio las órdenes.
por Marcelo Colussi Se dice machaconamente que “el pueblo votante es el soberano”. Absurda mentira que se nos ha impuesto a base de interminables repeticiones. Desde hace dos siglos, con el advenimiento de las llamadas “democracias” -Estados Unidos, Francia e Inglaterra tomando la delantera-, las potencias dominantes del mundo impusieron la democracia representativa como el…