En la mesa de negociaciones sobre el Líbano, aperitivos hechos de trozos de carne humana
No porque sea romántico, no hay nada romántico en las guerras. Sino porque el resistente es el único que posee algo que no negocia: la dignidad.
No porque sea romántico, no hay nada romántico en las guerras. Sino porque el resistente es el único que posee algo que no negocia: la dignidad.
Karambakhsh explica que, aunque “el análisis de la tasa de ganancia de un país concreto es muy valioso para evaluar el crecimiento económico y las crisis nacionales, yo sostengo que la evaluación de la tasa de ganancia mundial debería realizarse a nivel global».
La subjetividad es el terreno de la guerra más importante para adormecer la conciencia crítica-creadora.
«Sabemos que existe mucha rebeldía juvenil; lo que nosotros queremos es que se convierta en acto revolucionario»
«Desde el territorio Lafquenche les pedimos que dejen de dividir, falsear y utilizar los derechos Mapuche para fines partidarios.»
Tales estrategias invisibilizan las causas estructurales de la violencia escolar, como la desigualdad, la precarización de las condiciones educativas y la falta de recursos para equipos psicosociales y programas integrales de convivencia.
Contrariamente a la observación de Clausewitz, en el Estado judío, la política es la continuación de la guerra por todos los medios posibles. Por trágico que parezca, mientras este Estado exista, la paz mundial corre un grave peligro.
Pero quizás el hecho más decidor ha sido el reconocimiento apologético de la “conversión” que experimentaron los líderes de la centro-izquierda, efectuados esporádicamente por parte de numerosos políticos, empresarios, académicos y economistas de derecha, tanto nacionales como extranjeros.
La sustitución de cultivos de uso ilícito deben ser concertados con las comunidades, la erradicación debe realizarse de manera manual y se adelanten planes de sustitución de cultivos con productos propios de cada región, donde se contemple la atención social para la población en vialidad, salud, educación y electrificación.
Por ello es impensable que con más violencia y más represión hacia las diferentes comunidades, organizaciones y expresiones de resistencia Mapuche, puedan conseguir la sumisión de nuestro pueblo.