Wallmapu. Coordinadora de Comunidades Mapuche Huilli Lafken Weichan rechazan cualquier cambio a leyes Indígena y Lafkenche
El actuar del gobierno nos lleva a un nuevo despojo y no lo aceptaremos.
El actuar del gobierno nos lleva a un nuevo despojo y no lo aceptaremos.
Se invita a todos los medios de comunicación a punto de prensa en Santiago, el martes 16 de junio, a las 11:00 hrs., en los jardines del palacio de La Moneda por Avenida Bernardo O’Higgins.
Vocerías alertan por acusaciones redundantes y vinculan al fiscal del caso con montajes previos; llaman a DDHH y organizaciones a observar el proceso
«Denunciamos que esta acción tiene como objetivo claro la desarticulación total de los voceros y dirigentes del módulo.»
El presidente Kast anunció en su Cuenta Pública una reforma a la Ley Indígena 19.253 para permitir arriendos e hipotecas sobre tierras bajo protección. La medida generó el amplio y categórico rechazo de diversas expresiones de los movimientos indígenas e Chile, quienes advierten sobre un nuevo despojo territorial.
El objetivo real no es detener, sino escenificar una invasión para reafirmar la soberanía colonial sobre un territorio en resistencia.
Proviniendo de una comunidad mapuche, se desempeñaba como psicólogo profesional y participaba en las actividades de la organización y en los procesos de recuperación territorial.
«Consideramos que distintos actores intentan agrandar artificialmente su imagen para instalar una sensación de éxito gubernamental y desviar la atención de la crisis estructural existente en la Macrozona Sur.»
El caso del Lonko Guillermo Ñirripil no es un hecho aislado, sino que se inserta en una problemática estructural que ya fue objeto de condena por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), evidenciándose las vulneraciones a los estándares internacionales y agravando el daño a la identidad cultural y espiritual de personas de pueblos originarios privados de libertad.
«Como pueblo, en nuestro desenvolvimiento, en nuestro combate por sobrevivir, nos encontramos con fenómenos como el extractivismo que confrontan directamente con nosotros. Las hidroeléctricas, forestales, la minería de ‘tierras raras’, son los intereses y capitales que nos arrebatan nuestro territorio. Y nosotros nos levantamos en contra de esas industrias que se contraponen a nuestra cosmovisión y espiritualidad. Esas contradicciones irreconciliables nos han llevado hasta la situación actual.»