Inflación: ¿quién se beneficia del crimen?
El peor remedio consiste en aumentar las tasas de interés desde los Bancos Centrales, cuyo objetivo confeso consiste en generar una recesión y más desempleo para controlar la inflación.
El peor remedio consiste en aumentar las tasas de interés desde los Bancos Centrales, cuyo objetivo confeso consiste en generar una recesión y más desempleo para controlar la inflación.
por Pablo Varas Dice Pepe Mujica que los que llegan diciendo que son una nueva forma de hacer política deben abandonar la vieja forma para hacer la nueva política. Nadie podría decir que esta afirmación está fuera de contexto. Así debe ser. En Chile aparecieron hace algunos años jóvenes desaforados manifestando que el actual modelo…
El reciente acuerdo de la casta política para un nuevo proceso constituyente, basado en la idea de la derecha y del llamado “progresismo”, de una “democracia protegida”, de baja intensidad, donde la soberanía popular es casi anulada totalmente, le da sustento a este dicho popular relativo a que cada día puede ser peor que el anterior.
Gal Luft, codirector del Instituto para el Análisis de la Seguridad Global, a The Wall Street Journal: “el mercado del petróleo, y por extensión todo el mercado mundial de materias primas, es la póliza de seguro del estatus del dólar como moneda de reserva. Si se quita ese bloque del muro, este empezará a derrumbarse”.
Otra agenda es posible y se asocia a la organización y lucha popular por otro orden social, económico, político y cultural.
Pero no se puede engañar a toda la gente todo el tiempo. Cuando el genio de la inflación salga de la botella –que es lo que sucederá cuando los bancos centrales abandonen la lucha frente a la inminente crisis económica y financiera–, los costos de endeudamiento nominales y reales aumentarán. La madre de todas las crisis estanflacionarias de deuda se puede posponer, no evitar.
En conclusión, la próxima crisis va a tomar a la clase trabajadora mundial y en especial a la chilena sin las herramientas de lucha necesarias para revertir la situación; esto no quiere decir que la esencia misma de la crisis sea a su vez un acelerador de la lucha de clases y una vía para la reorganización futura, en ello todos tenemos la esperanza.
La pretensión de un grupito de iluminados de arrogarse la exclusividad del debate constitucional no es sino neofascismo disfrazado.
La causa de la inflación está principalmente del lado de la oferta, es decir, del fracaso de la producción capitalista para responder a la apertura de las economías después de la caída de la pandemia. Por eso la solución monetarista de aumentar las tasas de interés y de una política monetaria más estricta, así como la solución keynesiana de restricción salarial tendrán poco efecto en la inflación, hasta que llegue la recesión.
Lo que está pasando en el Perú nos obliga, imperiosamente, a un análisis minucioso, sensato e integral que no da lugar a lo sentimental.