Chile. Distopía, historia y resistencia
Kaiser busca otorgar un halo sacro —casi de “Señor de los ejércitos”— a Donald Trump.
Kaiser busca otorgar un halo sacro —casi de “Señor de los ejércitos”— a Donald Trump.
Así, en este marco de perversidad, muerte y Holocausto generalizado, el supuesto plan de paz para Palestina se presenta como una jugada de la alianza imperial sionista, que en momentos de extrema debilidad política del régimen sionista busca algo que le permita insuflar aire
La sociedad capitalista es una sociedad que actualmente se encuentra en crisis; por todos lados la modernidad capitalista hace agua. Y en este sentido, los seres humanos no están funcionando normalmente dentro del sistema capitalista, sino que están funcionando disfuncionalmente.
El fin de la hegemonía del MAS es resultado directo de la ruptura entre Evo Morales y Luis Arce, su exministro de Economía y actual presidente.
Acabar con la dependencia y dominación del capital globalizado solo es posible acabando con el capitalismo. La emancipación del dominio del capital es socialista e intrínsecamente internacionalista. Este es el abismo ideológico y político que separa al marxismo de las ideologías burguesas y burocráticas nacionalistas.
El fin del oro como la principal forma de dinero o incluso como el estándar de valor final llegó con la decisión del gobierno de los Estados Unidos en la década de 1970 de dejar de cambiar dólares por una cantidad fija de oro. Se acabó con el patrón oro y fue reemplazado por el «estándar» del dólar.
El fascista miente no para que usted no conozca la verdad, miente para que usted no se interese en el conocimiento de la verdad y le entregue a él, al fascista, la facultad de poseerla y usarla.
No hay ninguna negociación con los actores en paro. Frente a las demandas de más democracia e inversión estatal, el Gobierno responde con austeridad, aumento de la represión y una estrategia comunicacional que busca establecer la falsa narrativa de que todas las personas que protestan son delincuentes y/o terroristas.
Trump no es neutro, y ningún plan de paz puede ser verdadero cuando el garante es el mismo que vetó la paz.
Pero cuando la izquierda se obsesiona con ser antiimperialista y/o antifascista, olvida nombrar (y combatir) al capitalismo mismo.