Nada es gratis
Destruir empleo… Eso sí depende del empresario, y el despido suele ser la penicilina que le permite menguar las consecuencias de sus propias imprevisiones y malas decisiones.
Destruir empleo… Eso sí depende del empresario, y el despido suele ser la penicilina que le permite menguar las consecuencias de sus propias imprevisiones y malas decisiones.
Son tiempos de acción y reflexión, de reorganización y resistencia, superando las miserias de proyectos personales. Retornar a los orígenes del Instrumento Político, es un imperativo, las muertes anunciadas no deben afectar a un cuerpo que resiste ya casi 500 años y que sabe la ruta de la defensa de la vida.
Casi 2500 estudiantes expulsadas/os el 2024, y una oleada de medidas disciplinarias autoritarias se han normalizado en algunos Liceos; vigilancia en patios, revisión de mochilas, interrogatorios
En este Genocidio Político colombiano, aplican la misma ‘modalidad operativa’ de perseguir y exterminar que usan en Palestina; contando con ‘brazos de guerra’ estatales, mafiosos y paramilitares; y cuya ‘finalidad’ también es despojar la vida y el territorio a quienes piensan cambiar el orden de injusticia y dominación imperante en el país.
¿Podemos realmente esperar que la Rusia de Putin, la China de Xi, la India de Modi, el Irán de Ayotolla, el Egipto de El-Sisi, la Indonesia de Subianto o MbS en Arabia Saudita lideren un movimiento internacionalista de trabajadores para derrocar al imperialismo? Estos gobiernos no trabajan por los intereses internacionales de los trabajadores, sino por los intereses nacionales de sus respectivas élites.
Mientras que el presidente de Estados Unidos multiplica sus acciones unilaterales, tanto a nivel militar como comercial, los BRICS defienden el multilateralismo y el sistema de Naciones Unidas, que está en plena crisis. Sin embargo, defienden, también, el modo de producción capitalista, productivista-extractivista que explota el trabajo humano y destruye la naturaleza.
“La maquinaria desaparecedora”, analiza el desaparecido como un nuevo estado del ser, “un cuerpo separado del nombre, una conciencia escindida de su soporte físico, una identidad sin tiempo y sin espacio”
Un elemental criterio científico nos dice que si una teoría no da cuenta de la realidad, es necesario revisar y rectificar esa teoría; o reemplazarla por otra. Pero esto no se hizo en el trotskismo. Por todos los medios se buscó encajar la realidad en una teoría rígida, que linda con lo absurdo. Una actitud que se potenció con las habituales acusaciones y calificativos del tipo “oportunista”; “revisionista”, “traidor al legado de Trotsky”, y similares.
En el plano internacional, recordamos los 80 años del ataque con bombas nucleares a Hiroshima y Nagasaki, en Japón. Las sanciones de EEUU a Brasil y la India, el genocidio que sigue viviendo la población de Palestina por parte de Israel, país que cuenta con el apoyo militar de EEUU y la OTAN. Nuestra solidaridad con Palestina.
Para todo el mundo debe estar claro el carácter revolucionario que tiene un comportamiento realista en literatura, cuando se trata de países sometidos al fascismo o que están siendo llevados a él.