Agricultura cubana ante el asedio energético

por Thalía Fuentes Puebla y Aniela Dumas Rojas

En un contexto de recrudecimiento del bloqueo y déficit de combustible e insumos, el presidente del Grupo Empresarial Agrícola, Orlando Lorenzo Linares Morell, detalló las alternativas que se impulsan en el campo cubano. Desde el uso de la tracción animal hasta la instalación de paneles solares y la cooperación con MIPYMES, el directivo enfatizó la necesidad de adaptar las directrices nacionales a las realidades territoriales.

El directivo subrayó el impulso a la recuperación de tecnologías tradicionales y limpias: “Se está incentivando también de alguna manera el tema de la recuperación, por ejemplo, de molinos de viento de energía, el uso de energía alternativa para algunos casos, como las bombas solares”.

Uno de los puntos centrales de su exposición fue el rescate de la tracción animal como solución ante la carencia de combustible.

En ese sentido, señaló que se debe incrementar el uso de la tracción animal, pues ya no solo se cuenta con bueyes, sino que existen experiencias con búfalos y equinos, como los caballos, y aseguró que sus productores, que saben cómo hacerlo, ya están aplicando estas alternativas en el campo.

Además, llamó a no descuidar la siembra de plantas medicinales para garantizar el cuadro básico de medicamentos.

Autoconsumo y nuevas áreas

Linares Morell hizo un llamado directo a fortalecer la producción de alimentos desde todos los frentes: “No quería dejar de hacerle un llamado también a nuestros campesinos, a nuestra familia, a nuestro pueblo. Tenemos que sumar nuevas áreas, nuevos productores, la familia y todas las entidades de producción de alimentos”.

Insistió en que ninguna entidad estatal debe estar exenta de tener su propio autoconsumo.

Igualmente, señaló la necesidad de que las grandes industrias y centros productivos desarrollen sus propias áreas de cultivo, algo que “se ha ido de alguna manera teniendo aunque no lo suficiente”.

En el marco del aniversario 65 de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), destacó el papel decisivo de ese sector, pero insistió en la necesidad de adaptar las líneas estratégicas a cada territorio: “En cada provincia, en cada municipio, en cada lugar de Cuba hay que buscar la manera correcta de adecuar estas directrices a las realidades de cada espacio”. Puso como ejemplo a Pinar del Río, donde el período de siembras primaverales (de marzo a agosto) abarcará 36 304 hectáreas, más de 3 000 que en el período anterior, con énfasis en arroz, maíz y viandas.

El arroz: de 304 000 toneladas en 2018 a 111 000 en 2025

Al abordar el cultivo del arroz, uno de los más sensibles para la canasta básica, Linares Morell fue contundente en el diagnóstico. Recordó que en 2018 se alcanzaron 304 000 toneladas de arroz consumido, “lo que se ha visto afectado por el recrudecimiento del bloqueo norteamericano y la crisis económica a la que está sometido nuestro país”.

Explicó que el programa arrocero cuenta con 17 empresas provinciales, un instituto de investigación, 1 113 formas productivas, 10 000 trabajadores y 23 000 productores, de ellos 15 000 en el programa de arroz popular.

Sin embargo, “en el año 2025 logramos producir 111 000 toneladas de arroz, el 36% de lo que logramos producir en el año 2018”. Añadió que esa cifra “no es significativa en la mesa del cubano”, pues ese arroz se destina a mercados y ferias, “pero en el balance de alimentos de la canasta básica todavía no tiene ningún impacto”.

Importación de equipos, arrendamiento y bioproductos

Ante este panorama, el presidente del Grupo Empresarial Agrícola detalló un paquete de medidas. Una de ellas es la entrega de tierras a productores en empresas especializadas y en áreas que antes eran cañeras. También se ha intensificado el uso de bioproductos para sustituir parcialmente los insumos deficitarios.

Gracias a la autorización para que los productores importen equipos, se han logrado adquirir 256 equipos, de ellos 174 máquinas cosechadoras, resolviendo en parte los problemas de cosecha. Además, se han arrendado 666 equipos y medios que estaban en talleres sin explotación: “Los productores automáticamente, con un proceso de compra de piezas de repuesto, los han puesto a funcionar”.

No obstante, reconoció que “hay el equipamiento pero no hay suficiente combustible”.

Al cierre de abril, la campaña de siembra se cumplió al 70%. Para paliar esto, se ha recurrido a la tracción animal, como en la empresa Fernando Chenick de Matanzas: “Muchos productores han incorporado yuntas de bueyes y hoy uno llega a esas áreas arroceras y uno ve la participación significativa de la tracción animal”.

Además, se ha organizado la importación de combustible por cuenta de los propios productores: “Se asocian, se pagan desde el exterior y ya ha comenzado la importación”.

Cambio de matriz energética

Linares Morell destacó los avances en la industria arrocera para sustituir el diésel por biomasa.

“Nosotros el 7% del arroz lo secamos hoy con combustible, y estamos haciendo los cálculos para que al cierre del primer semestre el 80% del arroz que se recibe en esta industria se logre secar con cascarilla”. Ejemplificó que ya se trabaja en Sancti Spíritus, Pinar del Río y Granma.

También se instalan módulos fotovoltaicos en infraestructuras productivas, y se han aprobado créditos bancarios que eximen del pago de impuestos a quienes inviertan en cambio de matriz energética. “Rstamos trabajando también en la instalación de bombas para el riego con paneles solares. En Aguada de Pasajeros (Cienfuegos) y Matanzas ya hemos instalado más de mil pozos con bombas sumergibles con paneles solares”, informó.

Cooperación con MIPYMES y productores de avanzada

Otra línea estratégica es la producción cooperada. Linares Morell anunció que ya se han firmado 15 contratos de producción cooperada con MIPYMES y tres contratos de servicios productivos con formas de gestión estatal.

En Villa Clara, detalló, existen contratos de producción agrícola y de servicio, y se trabaja en formalizar una empresa mixta que llegue hasta la industria.

Además, se han suscrito 61 contratos de producción cooperada con productores de avanzada, abarcando unas 10 000 hectáreas. Empresas como “Ruta Invasora” (Camagüey) y “Fernando Echenique” (Granma) sobresalen en esta modalidad, “preparando el escenario para los contratos de empresas mixtas con los productores no estatales”.

El directivo no ocultó el impacto del bloqueo en la agricultura: “El bloqueo ha impactado en el caso de la aviación agrícola. Los vuelos están paralizados”. Ante la imposibilidad de fertilizar desde el aire, los productores han creado brigadas de siembra manual y fertilización.

“Son tareas duras, difíciles, pero las hemos tomado como una alternativa ante el déficit de la aviación agrícola. Empresas como Pinar del Río, Camagüey, Sancti Spíritus y Granma han sustituido el 100% de la aviación en estas condiciones”, afirmó.

Finalmente, Linares Morell dijo que la producción arrocera participa en los sistemas alimentarios locales, y reiteró que, pese a las dificultades, “hay mucho trabajo que proponer” y que los resultados de los productores están a la vista.

Cubadebate

Deja un comentario