Por Pablo Ruiz*

Hay señales, en las últimas semanas, que son preocupantes. La primera que nos llamó la atención fue que Estados Unidos sopesa desarrollar armas nucleares tácticas, de menos potencia, para un ataque limitado, ante la amenaza que representa China y Rusia para su hegemonía mundial.
El sitio Breaking Defense, informó que el Departamento de Defensa de Estados Unidos está revisando la postura nuclear del país con la intención de ampliar las “opciones” militares. El inicio de esta revisión fue anunciado por Elbridge Colby, subsecretario de Defensa de Estados Unidos.
“La revisión hace hincapié en la posibilidad de utilizar armas tácticas de corto alcance en caso de una guerra regional con China o Rusia”, señala el medio.
El jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, el almirante Richard Correll, quien fue consultado por este anuncio señaló que Estados Unidos “no ha cambiado su política en lo que respecta a capacidades nucleares y estratégicas”. Su departamento está analizando formas de «ampliar las opciones» disponibles para el presidente y brindarle un mayor “margen de decisión para cualquier escenario de escalada imaginable”.
Lo que deja esto a la vista, nuevamente, es que Estados Unidos no descarta el uso de armas nucleares contra China o Rusia. Un ataque con armas nucleares tácticas no asegura, en ningún caso, que esto se entienda como un ataque limitado o una advertencia para desescalar una guerra convencional por parte de China o Rusia. El peligro real del uso de armas nucleares es que se desencadene una guerra total y mutua con armas nucleares estratégicas, un Armagedón, que tendrá consecuencias muy negativas para toda la humanidad.
El 2019 la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, realizaron una simulación, llamada “Plan A”, que proyecta la devastación que dejaría un conflicto nuclear entre Estados Unidos y Rusia. “Sus cálculos son aterradores; en cuestión de horas habría 34 millones de muertos y más de 57 millones de heridos”, señaló BBC entonces.
A todo esto, recordemos que una serie de tratados, pilares de la arquitectura para el control de armas nucleares, firmados en las últimas décadas, han sido abandonados por Estados Unidos. Por ejemplo, el Tratado de Cielos Abiertos, el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF, por sus siglas en inglés), y el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III, por sus siglas en inglés) lo que da manga ancha para el aumento sin freno y el desplazamiento de armas nucleares en tierra, mar y aire, conocida como la tríada nuclear, sin ningún control.
“Están jugando con fuego”
A todo esto el medio Zona Militar señaló que “el Reino Unido confirmó que seguirá adelante con su plan de compra de 12 cazas F-35A con capacidad de ataque nuclear a EEUU, a pesar de los desafíos operativos y del incremento de costos que supone incorporar una nueva variante del avión de combate”.
Así mismo el diario español El País, informaba que “la prensa estadounidense reveló que la CIA tiene información de que Rusia se plantea un ataque contra los países bálticos e incluso el uso de armas nucleares”. Esto habría generado que el mismo el jefe de la CIA, John Ratcliffe, acudiese a Moscú para posiblemente disuadir a la parte rusa de abstenerse de atacar a algún país de la OTAN. Nada se sabe todavía, a ciencia cierta, sobre lo que se conversó.
Si se conoce, para agregar contexto, que días antes de la visita del director de la CIA a Rusia, el 19 de agosto, Zona Militar informaba que se había realizado “un importante despliegue de aviones espía por parte de la OTAN en los alrededores de Kaliningrado”, lo que llevó a la parte rusa, posteriormente, a realizar ejercicios navales antiaéreos en el Báltico donde se involucró a barcos de guerra y cazas polivalentes Su-30. ¿La OTAN está pensando atacar Kaliningrado?
Sumando más leña al fuego, diversos medios han informado, que la portavoz del ministerio ruso de Asuntos Exteriores, Maria Zakharova, advirtió al Reino Unido y Francia que las consecuencias de sus acciones podrían ser “catastróficas”. Recordemos que ambos países envían armamento a la parte ucraniana que son usados para atacar objetivos militares y civiles dentro de Rusia.
“Hemos advertido repetidamente que cualquier base y equipamiento militar británico dentro y fuera del territorio ucraniano puede ser tomado como blanco en respuesta a los ataques que Ucrania ha ejecutado en territorio ruso utilizando armamento británico” y “Están jugando con fuego”, aseveró Zakharova.
¿A pasos de una guerra mundial?
Es claro que la guerra entre Rusia y Ucrania es un conflicto limitado al espacio territorial de ambas naciones. Sin embargo, en este conflicto están involucrados los Estados Unidos y los otros 31 países de la OTAN. Por la otra parte, Corea del Norte ha enviado tropas de apoyo a Rusia, y China e Irán son importantes aliados de Moscú, países donde también se libran batallas de mayor o menor escalada con los Estados Unidos.
Recordemos que en febrero de 2027 se cumplirán cinco años desde el inicio de la guerra en Ucrania donde los países de la OTAN, involucrados indirectamente en la guerra, pretenden lograr una derrota estratégica a Rusia que siempre ha sido un objetivo militar a destruir por su poderío geopolítico.
La prueba, en territorio ruso, en los últimos días de agosto, de un misil balístico intercontinental que fue disparado desde el cosmódromo de Plesetsk hasta el polígono de tiro de Kurá, en la península de Kamchatka, sobre el océano Pacífico, y que recorrió más de seis mil kilómetros, no es sólo un ensayo sino un mensaje para los Estados Unidos y la OTAN de que si hay guerra, hay misiles balísticos con ojivas nucleares disponibles para el ataque o respuesta.
Así mismo, este ensayo y otros ejercicios militares de Rusia y China, de Estados Unidos y los países de la OTAN, que se están realizando en los últimos años, son la confirmación que la humanidad está en uno de los momentos quizás más peligrosos de nuestra historia. Situación que ha sido advertida por el Boletín de los Científicos Atómicos.
Los movimientos que abogan por la paz han señalado una y otra vez que se debe poner fin a la guerra y a la carrera armamentista, que debe haber respeto por la soberanía y el derecho a la autodeterminación de los pueblos, que debe desaparecer la OTAN, que deben haber negociaciones de paz sinceras y de buena fe entre EEUU, la UE, Rusia, y China, y en conjunto con todas las naciones del mundo avanzar en la construcción de una arquitectura de seguridad común que ponga fin a los conflictos actuales y a las pretensiones de algunos países de ser gendarmes del mundo.
Si la paciencia rusa se acaba, para continuar una guerra limitada, o si Estados Unidos o la OTAN atacan Rusia con armas convencionales o incluso con armas nucleares tácticas podríamos estar siendo testigos, en los próximos años, incluso en cualquier momento, del inicio de la primera guerra nuclear en la que ambos bandos en disputa lanzarán ojivas nucleares a su adversario. Las consecuencias, las pagaremos todos.
* Pablo Ruiz es periodista egresado de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Es coordinador del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en Chile (organización afiliada a World BEYOND War y a la International Peace Bureau). Es editor de la Revista El Derecho de Vivir en Paz www.derechoalapaz.org
Foto: Pantallazo del Video de Simulación de la Universidad de Princeton
Fuente: https://www.derechoalapaz.com/eeuu-rusia-de-un-ataque-limitado-a-una-guerra-general/









