La injerencia electoral sionista llega a Colombia
En América Latina, el escándalo del «Hondurasgate» [i] no se ha quedado en Tegucigalpa: en Colombia ha estallado como el caso más evidente de injerencia electoral documentado hasta la fecha. Un laboratorio donde se ha jugado sucio: manipulación digital, desinformación coordinada, falsificación de los datos electorales. Todo ello con un objetivo preciso: deslegitimar al gobierno progresista de Petro como una «anomalía» que hay que corregir, (no como una decisión soberana del pueblo colombiano); sabotear la candidatura progresista de Iván Cepeda del Pacto Histórico; avivar el pánico económico y entregar el país a la derecha.









