Chile. Condena a las injerencias sionistas del embajador israelí, Peleg Lewi, en el país
Chile no puede convertirse en un espacio propicio para la propaganda de quienes perpetran la eliminación sistemática de un pueblo.
Chile no puede convertirse en un espacio propicio para la propaganda de quienes perpetran la eliminación sistemática de un pueblo.
El caso del Lonko Guillermo Ñirripil no es un hecho aislado, sino que se inserta en una problemática estructural que ya fue objeto de condena por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), evidenciándose las vulneraciones a los estándares internacionales y agravando el daño a la identidad cultural y espiritual de personas de pueblos originarios privados de libertad.
«Como pueblo, en nuestro desenvolvimiento, en nuestro combate por sobrevivir, nos encontramos con fenómenos como el extractivismo que confrontan directamente con nosotros. Las hidroeléctricas, forestales, la minería de ‘tierras raras’, son los intereses y capitales que nos arrebatan nuestro territorio. Y nosotros nos levantamos en contra de esas industrias que se contraponen a nuestra cosmovisión y espiritualidad. Esas contradicciones irreconciliables nos han llevado hasta la situación actual.»
El gobierno, sin legitimidad y carente de propuestas, en lo único que está afanado es en desmontar el Estado Plurinacional y volver a la República para gobernar para la élite empresarial y política
La experiencia comparada demuestra la eficacia de la acción sindical para mejorar la distribución salarial, pero el gobierno rehúye ese debate.
Si hacemos un ejercicio breve, podemos decir que los $546.546 que pretende fijar el gobierno alcanzan para: pagar las leyes sociales ($102.040, equivalente al 18,67%) y una canasta básica de alimentos mensual de 2.000 calorías para 3 personas ($270.783). Hasta acá quedan $173.723 que deben distribuirse para los traslados de ida y vuelta al trabajo, el pago del arriendo, los servicios básicos, entre otros gastos. Prácticamente no dan los números para un hogar, menos aún si consideramos que un arriendo de un departamento con un dormitorio y un baño ronda los $328.000 en Santiago; es decir, las cuentas no dan para cubrir todo lo demás.
La Fiscalía busca imponer condenas que fluctúan entre 59 y 71 años de presidio efectivo.
Está comprobado que la etapa actual se asemeja a lo vivido en el tiempo neoliberal. Llegará el día en que estos oscurantistas rindan cuentas al pueblo. Entonces, muchos de los que hoy se ufanan de «demócratas» ya no podrán ocultar sus verdaderas intenciones ni sus falsos disfraces.
Para este Estado racista, nuestro linaje es sinónimo de delito. Están aplicando un castigo genealógico para intentar quebrar a una familia que jamás ha agachado la cabeza frente a los invasores.
La democracia representativa es una estafa. Quizá no tanto como la criptomoneda presidencial, pero es una estafa. Generaciones y generaciones de estafados y estafadas siguen votando.
Es algo que se visibilizó en la diversidad de actos del 1° de mayo pasado. Son tendencias que conviven en la resistencia cotidiana, expresadas en paros generales y diferentes formas de lucha, pero sin síntesis de una propuesta política alternativa a la lógica capitalista.