El aplaudido documental “Las Locas del 73” se presenta en Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Buenos Aires: Milei lo censuró
La cita es el jueves 29 de mayo a las 19:00 horas en Tagle 2772, Buenos Aires.
La cita es el jueves 29 de mayo a las 19:00 horas en Tagle 2772, Buenos Aires.
Los que asesinaron a 80 personas que se manifestaban o los que desaparecieron a otras 80 más, los que dejaron tuertos a decenas de jóvenes, todos esos están libres, al igual que los políticos que dieron las órdenes. Incluso los paramilitares que dispararon contra los manifestantes, no sólo están libres, si no que reciben el aval de los partidos del “orden” para ser concejales.
No hubo explicación de por qué este capitalismo «progresista» de la década de 1960 fue reemplazado por el capitalismo neoliberal, extractivo y rentista. ¿Por qué los capitalistas y sus estrategas políticos cambiaron algo que les funcionaban tan bien? No se mencionó la disminución mundial de la rentabilidad del capital productivo en la década de 1970 y, por lo tanto, el giro a la inversión financiera y la especulación
La violencia en contra del pueblo mapuche se sistematizó en la medida que aumentaba el apetito colonizador por esas feraces tierras. Fue una decisión política que apuntaba y apunta hacia el exterminio. Hacia el etnocidio.
Tal hecho lo cristalizó la sesión de la Cumbre Social Política y Popular con su llamado a iniciar la Huelga General el próximo 28 y 29 de mayo, medida con la cual se le planta cara en firme a los agresores, y por sobre todo, se da un gran salto para avanzar en dirección a forjar una salida proletario popular frente a la gran crisis del país.
Los TLC son en realidad la expresión jurídica y política del poder de las corporaciones transnacionales para garantizar su ganancia en cualquier rincón del planeta.
El voto de millones de explotados a LLA, al Pro, a alianzas provinciales ultra reaccionarias; el consentimiento de millones de trabajadores a las direcciones sindicales conciliadoras; el giro hacia salidas individualistas –apoliticismo, desesperanza en que se pueda cambiar algo- son datos que no se pueden desconocer. Hay que mirar de frente a las dificultades. Es la base y condición para establecer una política socialista.
La relación de la industria securitaria israelí con Chile se remonta a la dictadura de Pinochet y, en este sentido, las armas que abastecen a las FFAA y de Orden (policía incluida) chilenas son de manufactura israelí.
Todo lo anterior, que puede aparecer políticamente absurdo, adquiere plena comprensión a la luz de los crudos reconocimientos efectuados públicamente por el principal ministro de Aylwin, Edgardo Boeninger, respecto de la línea política seguida por los gobiernos de la Concertación desde 1990. En efecto, en 1997 en su libro Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad (Editorial Andrés Bello), Boeninger señaló que a fines de los 80 el liderazgo de la Concertación experimentó una “convergencia” con el pensamiento económico de la derecha, “convergencia que políticamente el conglomerado opositor no estaba en condiciones de reconocer” (p. 369)
Uno de los rostros más dolorosos de esta ocupación es el impacto profundo y persistente en las infancias mapuche. Niñas y Niños crecen rodeados de tanquetas, helicópteros y fusiles, enfrentando controles armados en sus caminos cotidianos.