Chile. El Ronco, Guillermo Rodríguez
“No sirven los combates heroicos que sólo serán testimonio, nos sirve el lento y pesado trabajo en la base para construir las fuerzas necesarias”
“No sirven los combates heroicos que sólo serán testimonio, nos sirve el lento y pesado trabajo en la base para construir las fuerzas necesarias”
El movimiento por Julia Chuñil ha emplazado nacional e internacionalmente al gobierno chileno y al Estado para su más pronto hallazgo con vida.
Estas pruebas manipuladas, fueron utilizadas para presionar a los jueces que ordenaron mi detención y posterior prisión preventiva, con graves consecuencias para mi familia, incluyendo la pérdida de mi trabajo, el allanamiento de mi casa – donde se llevaron pertenencias personales de mi esposa e hijos – y la separación como familia durante los 6 meses y medio que estuve aislado en la cárcel de alta seguridad en Valdivia.
Con tal claridad, sin reparos lo escribimos. Ello, porque denunciando, resistiendo, los pueblos del mundo nos desagraviamos y rescatamos la humanidad de la que nos quieren despojar los gobernantes cuando en nuestro nombre apoyan el Genocidio. Y dentro de esa resistencia, la consigna ¡No dejemos de hablar de Palestina!
Para la mayoría de su electorado, Syriza representaba un voto, no una coalición social y política «orgánica». Además, nunca elaboró realmente una estrategia para enfrentarse a la UE. En particular, el persistente apego a la «vía europea» significó que nunca tuvo ningún plan para una salida de la eurozona. Esto tenía que ver con el hecho de que, a pesar de la retórica a menudo radical del partido, su línea política dominante era reformista con fuertes elementos de «europeísmo de izquierdas».
Este contexto refuerza las críticas hacia el gobierno de Gabriel Boric, cuya gestión prometía un enfoque distinto en el tratamiento de las demandas Mapuche, pero que, según los comuneros, ha caído en la misma política de militarización y protección del gran capital que han impulsado gobiernos anteriores.
Sobre el vínculo con su actividad sindical López reconoció que “no tengo pruebas de nada. Pero es muy llamativo el estado en el que quedó el auto. No es un quemacoches, hay otras cosas. Hay una saña evidente contra mi vehículo. En apariencia es eso”.
En definitiva, hagamos de las editoriales populares un bastión de ofensiva ideológica y anticapitalismo, pongamos el catálogo a disposición de nuestros compañeros/as, apostando a cumplir con las tareas de formación, aceramiento ideológico y, cómo no, de la lucha de ideas.
Así que los y las Luigis del mundo empiezan a salir de las sombras para juntarse al camino de la dignidad humana que otrxs vienen recorriendo desde hace tiempo.
La figura del obrero tipógrafo entonces, es mucho más enriquecedora que la de un intelectual, un organizador, un pedagogo, un agitador.