La desaceleración de China
Tanto las empresas privadas como las estatales parecen estar posponiendo los planes de inversión de capital, lo que se suma a un entorno de inversión ya débil.
Tanto las empresas privadas como las estatales parecen estar posponiendo los planes de inversión de capital, lo que se suma a un entorno de inversión ya débil.
por Francesca Fornario. Los soldados israelíes han orinado en las cunas, han defecado en las ollas, han quemado los libros, han destrozado las fotos de boda que colgaban de la pared de la casa de los recién casados, se han hecho selfies contoneándose con la ropa interior de la novia, que habían robado…
La verdad sobre Ayotzinapa sigue sin decirse. Mientras no se investigue a fondo a las Fuerzas Armadas y al expresidente Enrique Peña Nieto, no se llegará a nada.
Las regiones más pobres, donde las posibilidades de protegerse del calor y de la contaminación son menores, registran tasas de sobremortalidad cercanas al 80 %, similares a las del periodo de la COVID-19.
Por Jorge Vera Castillo* Cotidiano vértigo informativo, desde Medio Oriente, por criminal agresión no provocada de Estados Unidos e Israel a la República Islámica de Irán, sus autoridades científicas, espirituales, militares, ministeriales y políticas, y a todo su pueblo, a partir del 28 febrero de 2026; o en últimas semanas, por inconmensurable tragedia humana, material…
o que se movió detrás de la campaña de De La Espriella se irá conociendo, con sus bodegas y repertorio de montajes, pues fue el diseño de una operación militar orientada por Estados Unidos e Israel y sus resultados están alineados con sus objetivos.
La idea central que surge de la tradición del socialismo revolucionario es la necesidad de combinar la actitud unitaria en la lucha por las reivindicaciones económicas (por ejemplo, por mayores salarios) o políticas (por ejemplo, defensa de libertades democráticas), con la crítica teórica y la agitación (pocas ideas a muchos) y la propaganda (muchas ideas a pocos).
Desde una mirada marxista latinoamericana, las guerras no pueden entenderse separadas de la lucha por el poder, los recursos naturales, las rutas comerciales, los mercados y el control político. En el capitalismo, sobre todo en su etapa imperialista, la guerra deja de ser algo excepcional y pasa a ser una herramienta para defender intereses económicos y estratégicos. El conflicto entre EEUU, Israel e Irán deja ver con bastante claridad esta realidad.
«Lo que la izquierda moderna no comprende fundamentalmente es que la lucha antiimperialista nunca es abstracta; siempre es concreta. Es concreta porque siempre adopta una forma específica dictada por las condiciones objetivas de cada país, por sus características particulares, que no pueden ignorarse. […] La izquierda moderna está dispuesta a apoyar verbalmente la lucha antiimperialista abstracta, pero en cuanto esta lucha adquiere formas concretas condicionadas por particularidades nacionales, retira su apoyo. Así, observan a Irán y solo ven su forma islámica, pasando por alto su esencia antiimperialista. No comprenden que la esencia antiimperialista de Irán se materializó naturalmente en la Revolución Islámica»1.
En solo unos 200 años desde que se independizó del imperio británico en 1776, los Estados Unidos se habían convertido en el Estado capitalista con más éxito, superando a todas las principales economías del mundo en producción nacional, ingreso per cápita, productividad laboral, dominio financiero y poder militar.