Otro menor palestino es asesinado por la ocupación israelí
Recién el pasado 21 de mayo, la soldadera israelí asesinó a otro muchacho de 17 años de edad con munición real en Jenin.
Recién el pasado 21 de mayo, la soldadera israelí asesinó a otro muchacho de 17 años de edad con munición real en Jenin.
Desde marzo de 2022, se han intensificaco las acciones bélicas del ejército de Israel contra poblados palestinos, lo que ha arrojado un saldo de más de 15 personas muertas, centenares de malheridos y aprehendidos.
A pesar de las amenazas, miles de palestinos despidieron a la mártir palestina, la periodista Shireen Abu Akle. Los agentes israelíes de ocupación atacaron en varias oportunidades a los asistentes, asaltaron el hospital donde yacía su cuerpo y interrumpieron en múltiples ocasiones el funeral de la víctima.
También sufrió heridas el productor de la plataforma multimediática Al-Jazeera, Ali Al Samudi, quien señaló que no existía ningún tipo de resistencia violenta por parte de las comunidades palestinas durante la incursión castrense de los soldados israelíes cuando fue asesinada la periodista.
Este miércoles 27 de abril, las entidades de ocupación sionista enviaron una citación al niño Ahmad Zahida de 12 años de edad con el fin de interrogarlo. Iguales citaciones recibieron una madre palestina y sus tres hijos, todos habitantes de Jerusalén.
De acuerdo a documentación oficial, soldados israelíes atacaron al niño y lo secuestraron cuando se movilizaba con su abuela en un campamento de refugiados de Belén, el pasado 15 de abril. Desde allí, los militares lo trasladaron a la locación ilegal de Gush Etzion, lugar donde el muchachito fue víctima de un brutal interrogatorio con golpizas repetidas.
Según las fuerzas de ocupación sionistas, mientras efectuaban su irrupción castrense varios jóvenes palestinos levantaron barricadas y les arrojaron piedras, resistencia legítima que fue contestada con represión y municiones de guerra.
Según la prensa israelí, la más alta corte judicial de esa país colonialista dio por terminado el caso, expresando en su fallo que nadie es responsable de los crímenes contra los infantes, decisión que consolida la impunidad política y militar de las fuerzas armadas de ocupación.
En Jerusalén, policía y militares israelíes han ingresado abruptamente a la Mezquita de Al-Aqsa, con el fin de garantizar la «limpieza étnica» que demanda la ilegal colonización israelí.
Sigo con mi lucha porque quiero que todas las palestinas y todos los palestinos vivan con libertad y dignidad, y sé que esto no llegará sin la resistencia y sin el sacrificio de quienes están dispuestos a tomar posición.