Los dos Mario Vargas Llosa
Novelista incandescente, doctrinario convulsivo
Novelista incandescente, doctrinario convulsivo
Durante el programa, los comunicadores expusieron un conjunto de factores y evidencias que concluyeron con la certeza de que, efectivamente, hubo un fraude electoral en Ecuador preparado por Washington y la oligarquía local para que fuera reelegido Daniel Noboa, de ultraderecha, misma línea de Trump, Milei, Bolsonaro y otros.
El Movimiento Guevarista de Bolivia (MG/ELN) levanta su voz indignada junto a millones de compatriotas de Ecuador y de la Patria Grande.
El país está fracturado y las redes sociales son escenario de una «guerra cultural» despiadada e ininterrumpida. Una estrategia que se base únicamente en el «buen gobierno» subestima la «sobrepolitización» de la extrema derecha. El gobierno no debe refugiarse en la «hibernación», o, peor aún, en un «modo vegetal» de fotosíntesis nocturna a la espera de las elecciones de 2026.
Como si esto fuera poco, otras organizaciones ambientales han señalado que el documento excluye protección de glaciares y aumento de energías renovables.
¿A dónde va todo esto? Bueno, significa una caída en la producción en los Estados Unidos y en la mayoría de las principales economías; y significa un resurgimiento de la inflación, particularmente en los Estados Unidos.
El verdadero peligro no son los rusos, sino los alemanes con su rearme de € 500.000 millones y otros € 500.000 millones para infraestructuras…
¿Pero cuál es realmente el legado de Gabriel Boric? La respuesta es sencilla y lamentable: Salvar a las AFP; perdonar a las Isapres; firmar el TPP11; desalojar tomas de terrenos; leyes de seguridad contra el movimiento popular; decenas de presos políticos mapuche; flexibilidad laboral; condenar a la Venezuela Bolivariana y hacer negocios con Ponce Lerou, entre muchos otros “logros” de la traición gubernativa del otrora muchacho rebelde.
Desde ese “Apartheid” mexicano los indígenas pueden integrarse a la modernidad uno por uno como ciudadanos “iguales”, no como sujetos colectivos con identidad y derechos propios, o bien resignarse a perecer sin “dar guerra”, en
silencio y en paz, en la serena paz de los sepulcros.
Las cartas de Mistral nos muestran a una mujer que desafiaba las convenciones de su tiempo, con un pensamiento autónomo que, a pesar de ser incomprendido por muchos, dejó una huella indeleble en la historia de la literatura.