Hace 40 años, un 11 de Noviembre de 1983 frente a la Catedral de Concepción, Sebastián Acevedo Becerra exigía: «que la CNI devuelva a mis hijos».
En un gesto extremo de amor y sacrificio para salvar a María Candelaria y Galo Acevedo, se inmoló en llamas.
Hoy muchas madres, padres y familiares, luchan también por Libertad, Justicia para sus hijas e hijos asesinados, encarcelados, torturados, mutilados sus ojos, con perdigones en sus cuerpos y heridas profundas en sus vidas por la acción criminal de policías, militares y el poder político económico de este estado criminal.
Recordamos a don Sebastián, reconociendo y resignificando su testimonio, en el amor y lucha de las familias que hoy enfrentan al estado, para lograr libertad, justicia, respeto y dignidad para sus hijas e hijos.
Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo










