Mientras crecen dudas sobre información y participación ciudadana.
Más de 400 mil habitantes de Comas, uno de los distritos más poblados de Lima, serán parte de una estrategia del Ministerio de Salud (MINSA) del Perú que busca reducir el dengue mediante la liberación de mosquitos infectados con la bacteria Wolbachia. Aunque estudios internacionales muestran resultados alentadores, vecinos y especialistas consultados cuestionan la transparencia y la forma en que se está comunicando el proceso.
Por Melissa Rubio

Más de 400 mil habitantes de Comas, uno de los distritos más poblados de Lima, serán parte de una intervención sanitaria inédita en Perú.
Mediante la Resolución Ministerial N° 485-2025/MINSA, el Ministerio de Salud aprobó el Plan de implementación y evaluación de la estrategia Wolbachia para el control del dengue en escenarios priorizados 2025–2027, una estrategia sanitaria de gran escala frente al dengue en el país.
La estrategia consiste en liberar mosquitos Aedes aegypti portadores de la bacteria Wolbachia, una bacteria natural presente en cerca del 50% de las especies de insectos, que reduce la capacidad del mosquito de transmitir virus como dengue, zika y chikungunya.
Según información oficial difundida por el propio sector, la intervención en Comas contempla una escala considerable: alrededor de 400 mil personas, más de 76 mil viviendas, 18 establecimientos de salud y cerca de 6,000 puntos de liberación en un área de 20 km².
En el plano científico, la estrategia cuenta con estudios internacionales que respaldan su eficacia en determinados contextos.
El ensayo comunitario AWED (Applying Wolbachia to Eliminate Dengue), realizado en Yogyakarta (Indonesia) y publicado en 2021 en The New England Journal of Medicine, reportó una reducción del 77% en casos de dengue virológicamente confirmados y del 86% en hospitalizaciones en zonas intervenidas con mosquitos portadores de Wolbachia. Estos resultados han sido citados en publicaciones científicas y documentos institucionales como evidencia relevante de su eficacia.
Sin embargo, especialistas advierten que los resultados de este tipo de estudios no necesariamente son extrapolables a todos los contextos, debido a diferencias sociales, climáticas, urbanas y epidemiológicas.
En el Perú, el plan aprobado por el MINSA contempla un presupuesto de S/ 12,262,338, de los cuales S/ 6,662,338 serán asumidos por el Estado peruano, a través del MINSA y el Instituto Nacional de Salud (INS), mientras que S/ 5,600,000 serán financiados por cooperantes internacionales, entre ellos el Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico (PRVCU) y el World Mosquito Program (WMP).
De acuerdo con la resolución ministerial, estas organizaciones aportarán huevos de Aedes aegypti (cepa peruana) infectados con Wolbachia, así como asesoría técnica para la implementación del plan.
La preocupación vecinal
Cuando una política pública llega a un barrio con la promesa de reducir una enfermedad, la pregunta no es solo si funciona, sino cómo se implementa y cómo se comunica.
Nadia Carolina Cruz Estrella, vecina de San Felipe, zona 8 de Comas, ha seguido el tema de cerca junto con otros dirigentes. Su preocupación no apunta a rechazar la ciencia, sino a la forma en que se está informando a la población.
“Se está intentando socializar y obtener aceptación de la población, pero no te informan los pros y los contras”, afirma.
El testimonio pone sobre la mesa un punto central del debate: si la información brindada a la población ha sido suficiente para garantizar una participación informada.
Según testimonios recogidos en la zona, persiste incertidumbre sobre cómo se obtuvo la aceptación vecinal, qué información se entregó realmente y si la población ha tenido un rol activo o principalmente informativo dentro del proceso.
Transparencia y control
A esta preocupación se suma la mirada del Dr. Vladimir Osorio Anayo, médico consultado para este reportaje, quien señala que una estrategia de esta magnitud exige estándares altos de transparencia, monitoreo y control.
Según explica, el debate no debería centrarse en “creer o no creer” en Wolbachia, sino en exigir claridad sobre aspectos fundamentales: qué se libera exactamente, quién supervisa la calidad del proceso, cómo se medirá el impacto real y qué protocolos existen ante resultados no previstos.
En otras palabras, el debate no se centra únicamente en la tecnología, sino también en la gestión pública que la implementa.
¿Qué dicen las experiencias internacionales?
En esa misma línea, Nadia plantea una observación tras revisar información pública del panel australiano del National Notifiable Diseases Surveillance System (NNDSS). “Si en Queensland aplicaron Wolbachia y en otros lugares no, ¿por qué bajaron igual?”, cuestiona.
La pregunta abre una discusión relevante: en epidemiología, la reducción de casos puede estar influida por múltiples factores, como cambios climáticos, inmunidad poblacional, movilidad humana, campañas de fumigación u otras intervenciones sanitarias.
Además, el contexto australiano no es directamente comparable con el peruano. En varias regiones de Australia, el dengue presenta una alta proporción de casos importados, mientras que en Perú existe transmisión urbana sostenida en diversas zonas del país. Esto no invalida la estrategia Wolbachia, pero sí refuerza la necesidad de evaluar sus resultados en el contexto local y evitar presentarla como una solución única.
Lo que está en juego
Hasta el cierre de esta edición, no se encontró evidencia pública que invalide por sí sola la eficacia de Wolbachia. Sin embargo, persisten preguntas sobre su implementación local, su fiscalización y la forma en que ha sido comunicada a la ciudadanía.
En Comas, lo que está en juego no es solo el control del dengue. También está en discusión la confianza pública en una política sanitaria que busca ingresar a uno de los distritos más poblados de Lima. Porque una estrategia puede ser técnicamente prometedora y, al mismo tiempo, generar cuestionamientos sobre transparencia, comunicación y supervisión.
Y cuando eso ocurre, el debate deja de centrarse únicamente en el mosquito y se traslada a la gestión pública.
Fuentes consultadas:
https://www.gob.pe/institucion/minsa/normas-legales/6992409-485-2025-minsa
https://nindss.health.gov.au/pbi-dashboard

Melissa Rubio
Melissa Rubio Castillo es periodista peruana, con más de diez años de experiencia en comunicación y periodismo de investigación. Ha trabajado temas vinculados a medio ambiente, soberanía alimentaria, territorios indígenas y poder político, con un enfoque crítico y de derechos humanos. Es creadora del espacio digital Naturaleza Hermana, dedicado a visibilizar problemáticas que suelen quedar fuera de la agenda de los grandes medios.









