
Lavken mapu, Pukem 2026.
Mari mari kom pu che, pu ke lov, pu ke mapu, eymun kom!
Tras reunirnos en txawün el día 27 de agosto, queremos dirigirnos a nuestro pueblo, a la opinión pública nacional e internacional, a la ocupación chilena en nuestro territorio.
19 de nuestros hermanos, compañeros, padre e hijos se encuentra ad portas de terminar su juicio oral, imputados todos por su supuesta participación en el atentado al Molino Grollmus. Lo vamos a decir de forma clara y sin metáforas: nuestros presos políticos son víctimas de la necesidad ansiosa del ministerio público por dar resultados al sistema político y a los colonos que ocupan nuestro territorio.
Ellos no están presos por ser delincuentes, sino porque la única forma que ha encontrado la ocupación colonial para detener la justa y legítima lucha por el territorio y autonomía de los mapuche ha sido la persecución, los allanamientos, los desalojos, la prisión. Nuestros presos se encuentran en esa condición pues todos ellos se organizaron a lo largo y ancho de nuestro territorio para luchar por la recuperación de sus tierras, por levantar sus ngillatun, por dar dignidad a su gente.
El fiscal de la causa se encuentra con una querella en su contra por prevaricacion. Los colonos Grollmus se juntaron directamente con el presidente José Kast, y el ministro Arrau ha definido públicamente este juicio como «trascendental para Chile».
Durante el transcurso de las audiencias ha quedado en plena evidencia que el único insumo de fiscalía es la declaración de personas sin nombre ni rostro, nada más.
La situación es clara. Nuestros hermanos, dignos y perseguidos, arriesgan cadena perpetua solo por la inmensa presión del poder político para su encarcelamiento.
Ya fueron los alegatos de clausura y declaramos que nuestros esfuerzos serán inclaudicables en búsqueda de justicia.
Amigos, familiares, lov y comunidades de los Presos Políticos Mapuche de Caso Grollmus de la Franja Lavkenche.

