Bolivia. Ley 1740: ¿Regulación constitucional del estado de excepción o habilitación para la excepcionalidad permanente?
Uno de los aspectos más preocupantes es la ampliación del papel de las Fuerzas Armadas en asuntos de orden interno.
Uno de los aspectos más preocupantes es la ampliación del papel de las Fuerzas Armadas en asuntos de orden interno.
Señor presidente: el pueblo se levanta contra las políticas financieras de su Gobierno, que sin vacilar concede apoyo absoluto a la empresa agroexportadora. El pueblo le quita en las calles el voto que le dio en las urnas.
La movilización tiene fuerza, pero todavía necesita dirección política histórica. Tiene legitimidad social, pero requiere propuesta nacional. Tiene capacidad de presión, pero debe evitar que otros sectores se apropien de su energía para producir una salida conservadora, militarizada o meramente electoral.
Camila Azeñas Uzquiano en “Análisis del proceso insurreccional en Bolivia: Paradoja Señorial, Bloque en el Poder y Potencia de las Masas”, interpreta la crisis política boliviana de 2026 como una crisis orgánica del Estado y de la dominación de clase
Esta lección debería ser rápidamente asimilada por un gobierno que se cae a pedazos, para evitar más días de sacrificio, para unos y para otros.
¡El debate es la antesala de nuestra victoria!
Racismo y poder (económico-político) han hecho que en Bolivia las naciones y pueblos originarios produzcan documentos valiosos como el Manifiesto de Tiwanaku, al que las corrientes políticas denominadas de izquierda no le dieron la importancia que merecía.
Por ello, el proceso de movilización se mantiene y se radicaliza. Los bloqueos de caminos crecen en el país. Las marchas continuarán. Y se suma a la ecuación un factor más: la represión y la amenaza de operaciones conjuntas de la policía y los militares.
Las ciudades de La Paz y El Alto se encuentran en una situación de parálisis total debido a la huelga indefinida del transporte urbano y a una escasez crítica de carburantes en las estaciones de servicio.
Independientemente del resultado final de la crisis actual, por la estructura que sostiene al Estado, la conflictividad se mantendrá latente.