Danos paz en la Tierra
De cada cien, vive uno;
El solo pensarlo me parte el corazón.
De cada cien, vive uno;
El solo pensarlo me parte el corazón.
El testimonio de Antonio Michel, es uno de los más poderosos de la película, al ser parte de la guerrilla y uno de los seis presos que escaparon de la Penal de Oblatos en el marco del movimiento. El protagonista, desde su adolescencia, dedicó su vida a la lucha social.
Está claro que el mundo atraviesa una gran crisis, no solo de base económica, sino también política. En ese desorden, Milei hace negocios con Brasil y China, mientras anuda estrategias discursivas para hacer efectiva la lógica liberal que empuja, con matices, la derecha, ¿nueva?, sin las formas contenidas de una derecha liberal-democrática sometida a la disputa electoral de la gestión pública en el capitalismo contemporáneo. Ese es el marco de la discusión relativa a la unipolaridad o la multipolaridad en el sistema mundial.
En este país de amnésicos, esa previsión cayó en saco roto.
No es posible comprender —y por tanto enfrentar— el avance de la extrema derecha y su llegada al gobierno en diversos países sin hacer un balance crítico de la gran decepción con las experiencias fallidas de las últimas dos décadas con gobiernos capitalistas proclamados «antineoliberales» o «progresistas», como lo fueron los de la llamada Marea Rosa en América Latina.
¿Es Andrónico que prepara maletas para un viaje sin retorno y aventurarse a la candidatura de 2025 con el respaldo de los jóvenes del trópico cochabambino quienes le bautizaron como el “subcomandante” del proceso de cambio, dejando de lado los mandatos de su jefe máximo?
Karl Marx, que no tenía nada de asopado, se percató de la dificultad que se alzaba en el camino, y expuso su tesis de la baja tendencial de la tasa de ganancia que -hasta ahora- nadie ha desmentido.
Como saben hasta las piedras en Chile, el comportamiento de las leyes y los dispositivos judiciales va a depender en gran medida de lo poderoso que seas. Las cárceles están llenas de pobres que optaron por el delito, mientras tanto los criminales de alta alcurnia escasean como si aquella gente no delinquiera.
Para mí, Mandel dio grandes pasos a la hora de explicar el largo auge después de la Segunda Guerra Mundial; y mostrar que el «capitalismo tardío» era solo eso, todavía capitalismo. No se había transformado en «capitalismo monopolista», o «capitalismo monopolista de estado», o «capitalismo financiero», en los que la rentabilidad ya no era la piedra de tope de la acumulación de capital. Mandel continuó basándose en la ley de rentabilidad de Marx para explicar las crisis.
Hoy, cuando la derecha dura recorta los derechos de nuestras comunidades LGBTIQ+, resultaría alarmante e insano un retroceso en las políticas públicas de prevención del VIH/SIDA e ITS en Chile.