De la masacre de Columbine a la tragedia en el INBA
La “masacre de Columbine” y la llamada “tragedia del INBA”, son hechos muy diferentes, sin embargo, la reacción irracional y autoritaria de la autoridad, es igual.
La “masacre de Columbine” y la llamada “tragedia del INBA”, son hechos muy diferentes, sin embargo, la reacción irracional y autoritaria de la autoridad, es igual.
Pero con esas diferencias (que vienen dadas, sin duda, por una reconsideración de la dialéctica histórica desde el marxismo y por la experiencia del militante comunista que ha aprendido a traducir en términos de práctica político-moral la convicción goethiana de que en el principio fue la acción), el equilibrio, la mesura clasicista entre el vitalismo y la razón seguirán dominando en el último Sacristán.
Esta que parece una democracia en un sentido estricto por tener votaciones cada dos años y medio, no es otra cosa que una dictadura que ya no utiliza a gorilas uniformados para instaurar un régimen de angustias, persecución y miedos.
Chile atraviesa por una crisis profunda caracterizada por la falta de credibilidad en sus instituciones políticas. No hay confianza en las instituciones ni en sus agentes. Y lo peor: gran parte de los actuales parlamentarios son culpables de lo que hoy sucede. No son, por tanto, los indicados a señalar las formas de salir de una crisis que ellos mismos han provocado.
Podría esperarse, dado todo lo anterior y que en nuestro actual gobierno los principales ministros son todos destacados dirigentes de partidos de la ex Concertación, que una nueva delegación del antiguo Frente Nacional (hoy, Agrupación Nacional) que nos visitara expresara también una gran sorpresa -¡ya que, además, ahora se encontraría con un gobierno con varios ministros comunistas!- al constatar que en materias económico-sociales ellos continúan estando más a la izquierda que nuestra “centro-izquierda”…
Las denuncias de la ex Ministra Arrobo, designada por el Presidente Daniel Noboa, deben alertarnos para salvaguardar la democracia, leyes, Justicia y Estado, ante la arremetida del enemigo público número uno de los ciudadanos ecuatorianos en que se ha convertido el Presidente con sus pujos de dictador.
Los “acontecimientos futuros” de Fanon son ahora nuestro presente. También lo es la expectativa de Adamou Sékou, de Sawaba, que en 1958 dijo: “De Téra a N’guigmi, el canto de la independencia debe resonar en todos los pueblos”. La independencia, decía, “es el fin del colonialismo retrógrado, con su economía esclavista, sus despojos, sus injusticias sociales. Es el fin del cálculo de valores basado en la pigmentación de los seres humanos. Es el fin de los prejuicios. Es la resurrección de nuestro pueblo”.
Estas fiestas de fin de año son una muestra perversa de lo que señalamos, pues se ha se desatado una competencia para demostrar “quién la tiene más alto». Con un toque freudiano, se presenta “el árbol de navidad más alto” de Bolivia en los municipios de Cochabamba, El Alto, La Paz, siendo que la tragedia por el descuido de los Alcaldes de Cochabamba y La Paz debería llamar al recato y la austeridad, pero el circo, históricamente aplaca los ánimos belicosos y encubre los charcos corruptos de la gestión del poder.
Finalmente, el enfoque cortoplacista de la Política Migratoria se refleja en frases como la del presidente Boric ante la Asamblea General de la ONU en septiembre de este año, cuando afirma que “Chile no está en condiciones de recibir más migrantes”.
El triunfo de Donald Trump implica un ascenso de la ultraderecha global y un espaldarazo para Milei, en un marco de agotamiento del régimen de acumulación neoliberal que como contrapartida ingresa en su fase más retrógrada. Lo que varios autores denominan ahora “aceleración reaccionaria”.