Venezuela, el petróleo, Chávez y el golpe en Chile
Entretanto, las cohortes de hocicones mala leche de Santiago debiesen aprovechar todas las ocasiones de callarse.
Entretanto, las cohortes de hocicones mala leche de Santiago debiesen aprovechar todas las ocasiones de callarse.
En Chile, en cambio, quienes dudan son muy pocos. Me refiero al sector político que se autoconsidera de izquierda, donde la inmensa mayoría reconoce haber llegado a conclusiones definitivas y taxativas sobre un fraude en Venezuela y el carácter dictatorial de su gobierno… con base en nada.
Pese a que la camarilla ya no tan juvenil de la burguesía que hoy aparenta gobernar llegó al poder con el discurso de liberar a las y los presos del alzamiento popular, en realidad hoy nos encontramos ante el aumento sostenido de la prisión política, de una ofensiva represiva, en donde se torna peligroso pensar diferente, pensar en una nueva sociedad.
Por la vida y el derecho de Héctor, respetar y aplicar el Convenio 169 de la OIT.
¡Ah, si esta película pudiese ser vista por cualquiera! Es una de las primeras pruebas absolutamente indiscutibles de que América Latina ha madurado ya hasta una situación auténticamente revolucionaria.
La propuesta remite a la política, ya que ese es el origen del gobierno de la ultraderecha. El tridente Milei, Caputo, Sturzenegger, que gestiona la economía de la reestructuración capitalista avanzará todo lo que se lo deje, mientras no aparezca una propuesta política que entusiasme a la mayoría social para encarnar un ciclo de transformaciones con otros valores.
La publicitada Paz Total sirve al genocidio continuado del liderazgo popular, diseñado para ahogar en sangre todo intento de cambio, lo que evidencia una amarga realidad en la que, mientras el presidente Petro habla en contra del orden de injusticia imperante en el país, su plan de pacificación le sirve a la perpetuación de tal régimen tiránico. Hay que recordar que la paz llega con la justicia social, no con la simple pacificación.
Cuando en poco tiempo más se entere un lustro del llamado ‘estallido social’, no está de más recordar que ese ‘partido que brota espontáneamente del suelo de la sociedad moderna’ nace de esa manera: una explosión humana, un súbito despertar, un encuentro colectivo para resolver las cuitas presentes. Y luego, el deseo irrefrenable de encontrar a otros para planear un futuro común.
He tomado la determinación de que esta huelga de hambre continúa, exigiendo mi traslado al Módulo de Comuneros de la cárcel de Temuco.
Y hoy el gobierno de Gabriel Boric, pese a sus postulados de campaña en contra del modelo neoliberal, se ha convertido en un virtual sexto gobierno de la Concertación, entregándole sus ministerios claves (partiendo por el de Hacienda) a connotadas figuras históricas de dicho conglomerado.