por Daniel Seixo.
Twitter es puro. No existe el debate materialmente útil, no tiene frío, no decide quién trae mantas ni quién baja a por agua. No paga alquiler. Por eso «tiene razón», porque no tiene cuerpo, ni casero, ni camarada al que le importe. Sobre todo «tiene razón» cuando tu vida es tan jodidamente triste y estás tan falto de atención como para pagarle a un multimillonario únicamente para gritarle unos caracteres más a una pantalla…









