
por Andrés Figueroa Cornejo
A 7 años de la revuelta social, este domingo 18 de octubre, a las 12:00 horas en Santiago, diversas agrupaciones de trabajadores, estudiantes y activos territoriales se dieron cita en la Alameda con Ahumada, a una cuadra de La Moneda, para marchar, reivindicando las vigentes razones sociales, económicas, políticas y culturales que dieron origen al estallido social de 2019.
Los y las asistentes caminaron por la avenida sur de la Alameda hasta la Plaza de la Dignidad (Baquedano), haciendo propio el llamado efectuado por la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores, la Plataforma Anticapitalista, la Asamblea Popular Antifascista y Vereda Sur.
Muchos de los participantes, debido a los efectos antisociales del ajuste presupuestario de la administración de José Kast, y el incremento del desempleo y la inflación, entre otras graves necesidades sociales insatisfechas, advirtieron que «este año hubo mucha más gente que el anterior».
También se agregó a la indignación popular la pérdida de más de 11 mil millones de dólares del ahorro pensional de millones de trabajadores por parte de las compañías aseguradoras que administran recursos ajenos mediante las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), las cuales invirtieron en instrumentos financieros derivados en el casino bursátil estadounidense, cuyos precios se desplomaron verticalmente la semana pasada.
Los miles de manifestantes congregados fueron objeto de la brutal represión de las Fuerzas Especiales de Carabineros y sus blindados lanza-agua y lanza gases lacrimógenos. Alrededor de 25 personas fueron detenidas por la policía y dos personas adultas sufrieron lesiones de gravedad, una por un accidente cardiovascular y otra por la fractura de su nariz, a causa del desplazamiento violento de agentes motorizados en pleno centro de la capital del país andino.
El debate
En tanto, Radio Plaza de la Dignidad emitió una entrevista realizada por el periodista Andrés Figueroa Cornejo a los investigadores académicos y militantes del Colectivo Octubre Combativo, José Luis Riquelme y Manuel Núñez, quienes de forma teórica y con la experiencia de su propia acción política, abordaron las principales claves del proceso iniciado en octubre de 2019, a través del programa especial «Siete años en revuelta, análisis en profundidad».
Durante el espacio, cuyo podcast audiovisual está al pie de esta nota, los luchadores sociales efectuaron una serie de afirmaciones argumentadas sobre lo vivido en la comuna de Padre Hurtado de la Región Metropolitana durante el levantamiento popular que sacudió a todo el país y tuvo en vilo al orden establecido:
“De alguna manera se instala esta idea, quizás parcial, por un momento acotado de la historia, de que nosotros podemos cambiar el destino en el cual estamos insertos”.
“La democracia insurgente es una democracia activa, donde nos tomamos, ocupando el lenguaje clásico, la polis de nuevo, y donde no delegamos la democracia a los gobernantes, sino que nosotros la hacemos valer como una actividad propia, instalada en la vida cotidiana del pueblo”.
“A pesar de que existe este mecanismo de captura por parte del Estado que nos quiere hacer parte de la unificación de estos procesos que muchos intelectuales reducen a derrota e institucionalización, y que impide ver la riqueza del proceso popular, yo creo que en las poblaciones nacen cosas grandes y los meteoritos no siempre se ven. Entonces creo que se van acumulando y los vamos construyendo, lo que es parte de nuestras voluntades también”.
“Es una captura que nunca es completa, los procesos no pueden ser capturados. Nosotros decimos que las memorias navegan igualmente por las calles, van confluyendo unas con otras y van reapareciendo en distintos ciclos históricos”.









