Mandel, precursor de la democratización ecosocialista y autogestionaria del trabajo con rostro humano
Cabe preguntarse si no hay que revisar el modelo de producción y consumo, así como de redistribución y las prioridades de consumo material, de cara a redefinir una forma de buen vivir. No debemos confundir nivel de vida -acceso a bienes materiales creciente- con género de vida -en la que las personas puedan gobernar su tiempo vital y decidir lo que les da sentido a sus vidas-. Deviene, en definitiva, impracticable e indeseable una solución productivista si se han rebasado los límites biofísicos del planeta.









