Chile. La destrucción de revista Punto Final

Todo lo anterior, que puede aparecer políticamente absurdo, adquiere plena comprensión a la luz de los crudos reconocimientos efectuados públicamente por el principal ministro de Aylwin, Edgardo Boeninger, respecto de la línea política seguida por los gobiernos de la Concertación desde 1990. En efecto, en 1997 en su libro Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad (Editorial Andrés Bello), Boeninger señaló que a fines de los 80 el liderazgo de la Concertación experimentó una “convergencia” con el pensamiento económico de la derecha, “convergencia que políticamente el conglomerado opositor no estaba en condiciones de reconocer” (p. 369)

China: una nueva potencia capitalista imperialista

«Nuestra tarea consiste en tejer redes, por rudimentarias que sean, entre militantes de Estados Unidos, China y otros lugares, que en el futuro puedan hacer de la solidaridad recíproca desde la base una fuerza capaz de oponerse al capitalismo mundial, al nacionalismo de las grandes potencias y a las rivalidades interimperialistas que estas avivan»

Chile. El legado de este gobierno será la militarización permanente del Wallmapu

El gobierno actual es el peor gobierno que nos ha tocado vivir desde la dictadura militar. Lo graficamos de la siguiente manera: este 18 de mayo se cumplen 3 años ininterrumpidos del Estado de Excepción, que en concreto significa tanquetas, blindados, helicópteros, drones y numeroso personal militar y policíaco para la defensa irrestricta de las faenas y los intereses de los grupos económicos que arrasan el Wallmapu con su políticas extractivistas.

Chile / Mapuche. Coordinadora Willi Lafken Weichan de Región de Los Lagos rechaza Comisión de Paz y Entendimiento de Boric

«Hoy está lleno de cuarteles militares en territorio mapuche, en un escenario muy similar a lo que ocurrió hacia fines del siglo XIX, en el llamado proceso de ‘pacificación de La Araucanía’ que fue un genocidio sobre nuestro pueblo»

Ecuador, síntoma de un continente

Ecuador es el país con la mayor tasa de muertes violentas en el continente: 38,8 por cada 100.000 habitantes; en 2016, año previo a los tres gobiernos de derecha que han pasado por el Palacio de Carondelet, la cifra estaba en 5,6. Aproximadamente 23.000 homicidios intencionales se cometieron desde 2020. Algunas proyecciones estiman que en 2025 la tasa de asesinatos podría incrementar al 48 o al 53,1 por cada 100.000 personas.