Chile. Los competitivos…

En Chile tenemos weones «competitivos», ¡Qué gran país somos! El Mercurio publicó una declaración de Mario Marcel, ministro de Hacienda, lamentando que su predecesor Nicolás Eyzaguirre no fuese elegido presidente del BID. «Era un candidato competitivo», declaró. El diccionario no nos ayuda, ofreciendo esta definición: «Competitivo: Tendencia a participar en cualquier rivalidad para conseguir un fin.»

La Conferencia de Materialismo Histórico 2022: monopolios, imperialismo, inflación y Ucrania

Como de costumbre, no será posible informar sobre todas las muchas sesiones de la conferencia de Materialismo Histórico en Londres este año, que tuvo lugar el fin de semana pasado. Solo pude asistir a unas pocas sesiones y concentrarme, naturalmente, en las que tenían que ver con la economía marxista. Además, yo mismo participé en dos sesiones que coincidieron con otras de las que podría haber informado.

El ataque a la naturaleza pone a la humanidad en riesgo

Esta crisis se manifiesta en la economía, en el aumento de la desigualdad social, en el fracaso del Estado como garante de los derechos sociales, en el fracaso de la democracia formal para respetar la voluntad de la mayoría de las personas y en la propagación de falsos valores basados únicamente en el individualismo, el consumismo y el egoísmo. Este sistema es insostenible económica y ambientalmente, y debemos dejarlo atrás.

¿Otro COP (van 27) inútil?

No controlaremos ni revertiremos (si eso todavía es posible) las emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento de las temperaturas globales en una economía mundial capitalista que apoya y financia la industria de los combustibles fósiles. Tampoco sucederá mientras los extremadamente ricos que controlan las decisiones del gobierno y las empresas continúen invirtiendo en negocios intensivos en carbono.

Brasil. Las primeras medidas del gobierno de Lula deben cumplir promesas de campaña

Desde cualquier ángulo que se mire, está claro que la alianza fundamental de Lula debe ser con los pobres y la gente de la periferia que lo eligió. También es la única fuerza social capaz de derrotar definitivamente al fascismo, siempre que sepa conquistar la hegemonía sobre el conjunto de la sociedad. Pero para ello, el gobierno de Lula debe demostrar a qué vino, a quién representa y hacia dónde quiere ir. Todo esto comienza con las primeras medidas del gobierno.