Brasil. Tres opciones dividen a la izquierda socialista

Debe preservarse el proyecto de la izquierda socialista, es decir de aquellas organizaciones que tienen una estrategia anticapitalista. Depende, esencialmente, de una situación más favorable en la lucha de clases, de un cambio radical de la relación de fuerzas. Esto requiere paciencia táctica e inteligencia estratégica. Una de las principales lecciones del proceso electoral es que Brasil está social y políticamente fracturado.

El ataque a la naturaleza pone a la humanidad en riesgo

Esta crisis se manifiesta en la economía, en el aumento de la desigualdad social, en el fracaso del Estado como garante de los derechos sociales, en el fracaso de la democracia formal para respetar la voluntad de la mayoría de las personas y en la propagación de falsos valores basados únicamente en el individualismo, el consumismo y el egoísmo. Este sistema es insostenible económica y ambientalmente, y debemos dejarlo atrás.

Brasil. Las primeras medidas del gobierno de Lula deben cumplir promesas de campaña

Desde cualquier ángulo que se mire, está claro que la alianza fundamental de Lula debe ser con los pobres y la gente de la periferia que lo eligió. También es la única fuerza social capaz de derrotar definitivamente al fascismo, siempre que sepa conquistar la hegemonía sobre el conjunto de la sociedad. Pero para ello, el gobierno de Lula debe demostrar a qué vino, a quién representa y hacia dónde quiere ir. Todo esto comienza con las primeras medidas del gobierno.