México Zapatista. El Pájaro T´í.
Hay quien entiende, pero piensa que no es a él al que le va a pasar.
Hay quien entiende, pero piensa que no es a él al que le va a pasar.
Hay una dignidad llamada Salvador Allende que es más alta que la cordillera de Los Andes y más profunda que el Océano Pacífico. Y que habita en los corazones de aquellos que hacen con su esfuerzo la patria de verdad, no la de los símbolos etéreos y falsificados.
El carácter anti popular de nuestra democracia quedó una vez más a la vista en esta oportunidad.
¿Puede la Argentina ser cómplice de este hostigamiento que lleva décadas? Nada indica que será juzgado en Italia con garantía alguna. Por otro lado, ¿qué significa en materia de Derechos Humanos que Argentina retire a un refugiado su estatus? ¿No sentaría un precedente jurídico, político e histórico que desproteja a personas que en el futuro sean perseguidas políticas?
Exiliado en París, donde muchos de los escritores y artistas alemanes expulsados por la persecución nazi intentan permanecer activos y apoyarse mutuamente, Benjamin se mantiene sin embargo distanciado de ellos.
Entretanto, las cohortes de hocicones mala leche de Santiago debiesen aprovechar todas las ocasiones de callarse.
En Chile, en cambio, quienes dudan son muy pocos. Me refiero al sector político que se autoconsidera de izquierda, donde la inmensa mayoría reconoce haber llegado a conclusiones definitivas y taxativas sobre un fraude en Venezuela y el carácter dictatorial de su gobierno… con base en nada.
La crisis económica de Bangladesh se está repitiendo en todo el Sur Global: en Kenia, donde los disturbios han revertido el aumento de impuestos exigido por el FMI; en Pakistán, donde el gobierno ha recurido por séptima vez al FMI para obtener financiación; en Egipto, que está al borde del incumplimiento; y en Nigeria, donde el hambre reina. Y, por supuesto, Argentina.
El desaparecimiento puede haber ocurrido muchas veces en los conflictos, en las guerras; pero el desaparecimiento como una metodología del poder dictatorial -que existe en la época actual- no es producto del azar o de una desgracia, es una metodología pensada y fríamente ejecutada desde el poder, con crueldad, con soberbia, con desprecio. Ella constituye el paradigma de la Agresión Humana.
En éstas, las y los entrevistados comparten facetas clave de la vida militante y el sustrato ético que las sostuvo desde el primer acercamiento al compromiso político hasta los esfuerzos que cada uno, desde diferentes lugares, hace por impulsar las luchas actuales.