Economía crítica. ¿Hacia la utopía o el desastre?

DeLong estaría más cerca de la realidad si lo hubiera dicho de otra manera. El capitalismo es un sistema de explotación en el que los dueños de los medios de producción (menos del 1% de todos los adultos) explotan al otro 99% que no posee los medios de producción (aunque pueden tener alguna propiedad personal) y por lo tanto deben vender su fuerza de trabajo para vivir.

Brasil. «Aun conciliando, Lula podría atacar las políticas neoliberales y contener polarización de ultraderecha»

Las elecciones presidenciales de este 30 de octubre están más cerca de un plebiscito civilizatorio que de una decisión entre dos modelos de administración pública. Por un lado, la ofensiva contra el tejido social y la naturaleza, la ley del más fuerte, representada por Bolsonaro. Por otro, un proyecto de conciliación que ponga las formas tradicionales de explotación bajo algún acuerdo social. Esta es la síntesis que presenta Ruy Braga, sociólogo del trabajo.

China: El tercer mandato de Xi Jinping

China se encuentra en una encrucijada en su desarrollo. Su sector capitalista tiene problemas cada vez más profundos de rentabilidad y deuda. Pero la dirección actual se ha comprometido a continuar con su modelo económico dirigido por el Estado y su control político autocrático. Y parece decidida a resistir la nueva política de «contención» de las llamadas «democracias liberales». El comercio, la tecnología y la «guerra fría» política se calentarán durante el resto de esta década, mientras que el planeta también se calienta.

La seguridad de Chile más cerca de occidente y más distante de la multipolaridad

De hecho es el país con proyección a la inseguridad más alta de la región por la ausencia de crecimiento económico. La seguridad no es un asunto de delincuencia, es un tema multidimensional de salud, vivienda, transporte, energía y alimentación.  ¿Cuánto produce Chile en seguridad considerando alguna de estas dimensiones? Muy por debajo de sus necesidades. Pues la delincuencia es consecuencia de la ausencia de políticas de seguridad.

Lo último que necesita Haití es otra intervención militar

Desde que la revolución haitiana consiguió la independencia de Francia en 1804, Haití se ha enfrentado a sucesivas oleadas de invasiones, incluyendo una ocupación estadounidense de dos décadas, de 1915 a 1934, una dictadura respaldada por Estados Unidos de 1957 a 1986, dos golpes de Estado respaldados por Occidente contra el expresidente progresista Jean-Bertrand Aristide en 1991 y 2004, y una intervención militar de la ONU de 2004 a 2017.