Ecuador. Fuera Lasso
Si las izquierdas no trascienden sus sectarismos y resentimientos para articular un gran frente plurinacional y popular, difícil será dar respuesta de fondo a esta crisis.
Si las izquierdas no trascienden sus sectarismos y resentimientos para articular un gran frente plurinacional y popular, difícil será dar respuesta de fondo a esta crisis.
El fenómeno político que constituyen Petro, Francia y el gigantesco respaldo popular brindado a su lucha y a su programa han conmocionado a las viejas élites y ha hecho cimbrar las estructuras del establecimiento, no solo en Colombia, sino en todo el continente.
Hoy en día, el 60% de los trabajadores tienen ingresos reales más bajos que antes de la pandemia; el 60% de los países más pobres están endeudados o corren un alto riesgo de estarlo; los países en desarrollo requieren 1,2 billones de dólares al año para cubrir el déficit de protección social; y se necesitan 4,3 billones de dólares al año —más dinero que nunca— para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Nada se ha hecho para depurar las filas policiales y el profundo sentido antipopular y clasista de sus mandos, entre los cuales las ideas de ultraderecha son las dominantes. Ni siquiera se ha hecho algo para modificar las estructuras internas que replican un clasismo que permite solo a quienes vienen de los sectores más acomodadas ascender a los escalones superiores.
Los electores, primero que nada, se abstuvieron masivamente: un 54% no votó. La mediocridad ambiente, la tartufería de casi todos los responsables políticos, el abandono de lo que realmente le interesa a la población (Salud, Educación, salarios, pensiones, servicios públicos, vivienda…) hace que solo una minoría considere que la política sirve de algo.
Quienquiera utiliza un derecho consagrado por las Naciones Unidas, la libertad de informar, corre el peligro de transformarse en un paria: EEUU y su Protectorado europeo, –el 11% de la población del planeta–, imponen sus mentiras, sus intereses y la dictadura del gran capital, llamándolos “libertad”.
El reciente 10 de junio, el Tribunal Primero de Sentencia, por voto unánime, dictaminó la condena de 10 años de prisión contra los golpistas de noviembre de 2019, Jeanine Áñez, Williams Kaliman y Vladimir Yuri Calderón. Los dos últimos condenados todavía se encuentran prófugos de la justicia.
Luis Alfonso Mena S., en entrevista con el programa *En Clave Política, de Telesur,* efectuó en la noche del viernes 17 de junio un completo análisis de la coyuntura, a pocas horas de los históricos comicios del 19 de junio en Colombia.
Cabe preguntarse si no hay que revisar el modelo de producción y consumo, así como de redistribución y las prioridades de consumo material, de cara a redefinir una forma de buen vivir. No debemos confundir nivel de vida -acceso a bienes materiales creciente- con género de vida -en la que las personas puedan gobernar su tiempo vital y decidir lo que les da sentido a sus vidas-. Deviene, en definitiva, impracticable e indeseable una solución productivista si se han rebasado los límites biofísicos del planeta.
Desde sus ataques a los países del Sur Global, pasando por el intento de obtener capacidad nuclear de primer ataque, la lógica que subyace a la escalada del militarismo estadounidense es clara: Estados Unidos emplea cada vez más la fuerza militar para compensar su declive económico.