Hiroshima y Nagasaki, 81 años después: recordar a las víctimas, no olvidar a los responsables
El país que sufrió los únicos ataques nucleares de la historia continúa dependiendo militarmente de Estados Unidos y de su llamado paraguas nuclear.
El país que sufrió los únicos ataques nucleares de la historia continúa dependiendo militarmente de Estados Unidos y de su llamado paraguas nuclear.
Por el orden en que hablaron los religiosos, quedó claro el mensaje prioritario señalado por el rabino cuando cerró gritando: «viva Colombia y viva Israel».
Un nuevo fenómeno: la alienación masiva de los trabajadores intelectuales a causa de la IA se asemeja a la que sufrieron los trabajadores manuales en la era de las primeras fábricas con máquinas herramienta, lo que amplía aún más el alcance de este tipo de ansiedad y la convergencia objetiva de intereses de todos los trabajadores contra los jefes.
El militarismo esconde siempre el mismo silogismo tramposo: la policía está podrida, el Ejército no; usemos al Ejército. En Chile el segundo término es falso, y hay expedientes para probarlo.
Esto significa que la alta explotación del trabajo mediante la cual se sustenta el cultivo y zafra de la caña de azúcar fue y es rentabilizado por unas pocas familias que dominan la región, las que han procedido a acelerar la mecanización para desalojar mano de obra como respuesta a las históricas luchas obreras de 2008.
Todas las conquistas, no solamente de los pueblos indígenas, sino de todo ciudadano y ciudadana en Bolivia se encuentran en peligro de ser anuladas.
Hoy creemos que lo que pudo haber sido una táctica se ha convertido en una capitulación política, una rendición incondicional ante la perspectiva de convertir a Venezuela en un país subordinado, un protectorado político y económico.
¿Cómo se estructura el Estado mexicano y su sistema de dominación pro imperialista y oligarca?
Todo esto nos dice que la burbuja bursátil de la IA –porque de eso es de lo que se trata– está a punto de estallar.
«La oligarquía apunta las ametralladoras contra los trabajadores colombianos, mientras dobla la rodilla ante el oro yanqui».