Japón: atrapado entre la inflación y la crisis
La actual crisis del yen sólo podría resolverse mediante un fuerte aumento de las tasas de interés japonesas para alentar a los inversores a mantener activos financieros japoneses.
La actual crisis del yen sólo podría resolverse mediante un fuerte aumento de las tasas de interés japonesas para alentar a los inversores a mantener activos financieros japoneses.
Otra tragedia nacional es la maléfica intención de mandatarios locales, regionales y del alto gobierno de ‘sacar partido’ de la situación, para hacer fechorías sin nombre., como permitir la llegada de los genocidas militares israelíes.
El Gobierno puede modificar impuestos, regulaciones y políticas públicas, pero no puede ordenar por decreto que las empresas inviertan, contraten trabajadores o encuentren mercados favorables. El capital conserva su propia lógica.
“Le decían “el Ojo Biónico” porque en una cruenta pelea de juventud un cuchillero enemigo le había volado de un certero puntazo el ojo derecho”.
La tesis fiscal carece de testigos directos. En todas sus aseveraciones, no existe quién las respalde.
El país que sufrió los únicos ataques nucleares de la historia continúa dependiendo militarmente de Estados Unidos y de su llamado paraguas nuclear.
Por el orden en que hablaron los religiosos, quedó claro el mensaje prioritario señalado por el rabino cuando cerró gritando: «viva Colombia y viva Israel».
Un nuevo fenómeno: la alienación masiva de los trabajadores intelectuales a causa de la IA se asemeja a la que sufrieron los trabajadores manuales en la era de las primeras fábricas con máquinas herramienta, lo que amplía aún más el alcance de este tipo de ansiedad y la convergencia objetiva de intereses de todos los trabajadores contra los jefes.
El militarismo esconde siempre el mismo silogismo tramposo: la policía está podrida, el Ejército no; usemos al Ejército. En Chile el segundo término es falso, y hay expedientes para probarlo.
Esto significa que la alta explotación del trabajo mediante la cual se sustenta el cultivo y zafra de la caña de azúcar fue y es rentabilizado por unas pocas familias que dominan la región, las que han procedido a acelerar la mecanización para desalojar mano de obra como respuesta a las históricas luchas obreras de 2008.