En marzo, la delegación europea del Convoy solidario «Nuestra America» visitó el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), donde su directora, la diputada cubana Mariela Castro Espín, realizó declaraciones para varios medios y dio esta entrevista a Cubainformación TV.
Voluntad política, hay que defender a Cuba
FB de Naturaleza Secreta

El Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) no queda exento de la cruel política de asfixia que trata de derrumbar hoy los cimientos del pueblo cubano, por ello se hizo necesaria la visita del Convoy «Nuestra America», porque en los espacios de dialogo surgen las mejores ideas e incluso las más revolucionarias. Esto fue lo que se logró el viernes 20, un intercambio donde la historia, la política y la experiencia compartida se entrelazaron para entender mejor las luchas que hoy transversalizan la realidad cubana.
La creación del Centro marcó un antes y un después en la educación sexual, la salud reproductiva y la defensa de los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTQ+ en Cuba. Su directora, Mariela Castro, dejó esto muy claro, aludiendo a toda la historia y amplio proceso de transformación social que precede esta realidad.
El proceso revolucionario fue, a su juicio, deteriorando los patrones patriarcales de la época y se avanzó mucho, las mujeres alfabetizaron y también fueron milicianas, mientras más instruidas más posibilidades de empleo. “Si no hay voluntad política para defender los derechos y las necesidades de las mujeres, no se puede avanzar en una sociedad (…). Las mujeres en la ciencia cubana son resultados de esta política”, afirmó.
Sin embargo, ese proceso histórico convive hoy con un escenario de fuertes tensiones. “Esa agresión permanente de los Estados Unidos ha marcado nuestras vidas, ha marcado nuestra historia y la familia es la primera afectada”, explicó, al señalar que estas carencias se concentran en el espacio más básico de la sociedad.
En ese contexto, las dificultades materiales atraviesan la vida cotidiana: la falta de combustible afecta el transporte y servicios esenciales; la escasez de energía eléctrica agrava las condiciones de vida; y la falta de medicamentos ha provocado retrasos en tratamientos y cirugías, incluso en pacientes con enfermedades graves como el cáncer.
Refiriéndose al impacto directo del bloqueo sobre el trabajo del CENESEX, reconoció que “es muy difícil crear y sostener mecanismos de desarrollo. A nosotros se nos ha limitado mucho el acceso a proyectos de cooperación, nos los han interrumpido o nos han puesto determinadas limitaciones de lo que podemos o no podemos por presiones de los Estados Unidos. Todo eso afecta, por ejemplo, el traslado de los trabajadores para venir a trabajar aquí. Nuestra capacidad de trabajo ha disminuido mucho. Tratamos de hacer todo lo que nos hemos propuesto, pero muchas cosas se han tenido que interrumpir”.
Mariela explica que actividades como las Jornadas contra la Homofobia y la Transfobia que se realizan a nivel local en las provincias o el Coloquio Transidentidad de Género y Cultura próximo a realizarse en Mayo, son actividades que se pretenden mantener con las personas que puedan participar, pero, muchas otras se verán afectadas porque los patrocinadores deben enfocarse más en áreas como insumos médicos o energía.
El trabajo de la Federación de Mujeres Cubanas, a pesar de ser un trabajo de barrio también se encuentra intervenido “todas las instituciones del Estado y todas las organizaciones de la sociedad civil y también las empresas estatales y privadas están siendo muy afectadas en su objeto social, en su objeto de trabajo, en su objeto profesional”.
“Nosotros tenemos que tirar con los carros viejos, con las computadoras viejas, con lo que se pueda. Pero además nuestro sistema eléctrico está muy obsoleto, justamente por el bloqueo no hemos podido modernizarlo. Entonces, es un círculo vicioso de un acumulado de necesidades. Gobernar un país, asediado tan fuertemente por la potencia militar más poderosa de la historia, es muy difícil”.
Mariela insiste en que es un bloqueo de la verdad y que ningún país sobrevive a estas condiciones: “Cuba ha querido por voluntad del pueblo, continuar en su proyecto socialista, en su proyecto revolucionario, que es lo que más le molesta al imperialismo, que haya un país haciendo socialismo a 90 millas de distancia a los Estados Unidos”.
“Hay dolor, hay mucho dolor, hay mucha preocupación, pero también nos estamos ocupando. Porque nosotros deseamos la paz. Se está buscando lo mejor para nuestro pueblo, sin ceder, sin ponernos de rodillas sin aceptar imposiciones”.
Sobre la solidaridad, expresa que no va a cubrir todas las necesidades de nuestro pueblo, pero que sí cumple con algo más importante, y es la necesidad de sentirse y verse acompañado. “Nos está aportando insumos fundamentales para aliviar la situación que estamos viviendo, pero lo más importante tiene un sentido espiritual, un sentido muy humano que da mucha fuerza y que no estamos aislados totalmente, que los pueblos están junto a nosotros y este Convoy viene en representación de ese sentir de los pueblos”.
“Ahora, que hayan venido al Centro Nacional de Educación Sexual, es, para nuestros trabajadores y activistas, de mucho valor (…) que estén aquí a pesar de los prejuicios que existen todavía en el mundo con los temas relacionados con la educación de la sexualidad. Que también reconozcan el trabajo que se está haciendo desde estos grupos de activismo, ellos y ellas están haciendo contribuciones muy importantes”.
Porque, incluso en medio de las carencias, hay una idea que se sostiene: los derechos no son concesiones, se construyen. Y en Cuba, esa construcción, marcada por conflictos, pero también por organización colectiva, sigue teniendo en el amor, la educación y la justicia social sus principales cimientos.
Fuente: http://www.cubainformacion.tv/









