Por Félix Madariaga

En julio de 2026, Estados Unidos conmemorará 250 años desde la firma de su Declaración de Independencia. Sus autoridades celebran el nacimiento de una nación que se presenta a sí misma como defensora de la libertad, la democracia y los derechos individuales. Sin embargo, fuera de sus fronteras, la historia de estos dos siglos y medio ha estado marcada por guerras, intervenciones militares, bloqueos económicos, golpes de Estado y una permanente y poco ética expansión de su influencia política y económica. Mientras en Washington se organizan festejos por el aniversario de la independencia estadounidense, en numerosos países persiste una pregunta incómoda: ¿qué ha significado realmente el poder de Estados Unidos para el resto del mundo? Claramente, el resto del mundo no es parte de su celebración.
La expansión territorial estadounidense constituye uno de los capítulos más controvertidos de su historia. Durante el siglo XIX, tras la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848), Washington incorporó extensos territorios que hoy corresponden a estados como California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México y partes de Colorado y Wyoming. Para muchos historiadores latinoamericanos, este proceso marcó el inicio de una política expansionista que luego se proyectaría más allá de sus fronteras.
Desde América Latina hasta Medio Oriente, la presencia estadounidense ha dejado una huella profunda. En Cuba, tras la derrota española de 1898, Washington ejerció una fuerte influencia política y económica durante décadas. En Nicaragua, las ocupaciones militares estadounidenses marcaron gran parte del siglo XX. En Chile, el apoyo de la administración de Richard Nixon a las acciones de desestabilización contra el gobierno de Salvador Allende y el posterior golpe de Estado de 1973 siguen siendo objeto de estudio y debate histórico. Vietnam, Irak, Afganistán, Libia, Siria, Venezuela e Irán son otros escenarios donde la política exterior estadounidense ha sido acusada de priorizar intereses geopolíticos y económicos por sobre la autodeterminación de los pueblos.

¿Qué ha entregado Estados Unidos al mundo?
Los defensores de Estados Unidos destacan importantes aportes en ámbitos científicos, tecnológicos y culturales. La expansión de internet, el desarrollo de industrias tecnológicas, avances médicos, universidades de prestigio y una enorme producción cultural forman parte de su influencia global. También se le reconoce un papel relevante en el esfuerzo aliado durante la Segunda Guerra Mundial y en diversos procesos de innovación científica y tecnológica.
Sin embargo, numerosos historiadores cuestionan la narrativa predominante difundida por Hollywood y gran parte de la industria cultural occidental, según la cual Estados Unidos habría sido el actor decisivo en la derrota de la Alemania nazi. Diversos estudios confirman que fue la Unión Soviética la que soportó el mayor peso humano y militar del conflicto en el frente oriental, sufriendo millones de pérdidas humanas y desempeñando un papel fundamental en la derrota del nazismo.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la confrontación entre Estados Unidos y la Unión Soviética dio origen a la Guerra Fría, período durante el cual Washington impulsó una extensa red de alianzas militares y políticas para contener la expansión del socialismo. En ese contexto surgieron organismos como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y centros de formación militar como la Escuela de las Américas, cuestionada por la participación de algunos de sus egresados en violaciones a los derechos humanos y golpes de estado sobre todo en las dictaduras latinoamericanas.
Los críticos sostienen que los avances científicos y tecnológicos no pueden separarse del enorme costo humano asociado a muchas de las intervenciones estadounidenses. Millones de personas han vivido guerras, desplazamientos, sanciones económicas y procesos de inestabilidad vinculados directa o indirectamente a decisiones tomadas en Washington. Para ellos, los 250 años de Estados Unidos no representan solamente una historia de progreso, sino también una historia de dominación, injerencia y resistencia de los pueblos que se opusieron a su influencia.
Una pregunta abierta
A 250 años de su fundación, Estados Unidos continúa siendo una de las principales potencias del planeta. Sin embargo, diversos analistas sostienen que el país atraviesa una etapa de cuestionamiento internacional marcada por conflictos abiertos, sanciones unilaterales, el debilitamiento de organismos multilaterales y crecientes acusaciones de aplicar criterios distintos según sus propios intereses geopolíticos.
Las recientes declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señalando que la mayoría de los países de América Latina mantienen alianzas con Washington y que aquellos que no lo hacen disponen de escasas alternativas frente al poder estadounidense, fueron interpretadas como una reafirmación de la tradicional doctrina de influencia hemisférica de Estados Unidos.
Al mismo tiempo, la reciente firma de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, tras meses de tensiones y enfrentamientos, ha sido interpretada por algunos analistas como una señal de los límites del poder militar estadounidense para imponer unilateralmente sus objetivos estratégicos en la región.
Más allá de los discursos oficiales y las celebraciones patrióticas, su aniversario invita a una reflexión más amplia: ¿puede una nación proclamarse defensora universal de la libertad cuando gran parte de su historia está asociada a intervenciones, conflictos y presiones sobre otros países? Quizás la mejor forma de evaluar estos 250 años no sea preguntando qué piensa Washington de sí mismo, sino qué recuerdan los pueblos que han vivido las consecuencias de su poder.
Ese es el debate que sigue abierto en América Latina y en gran parte del mundo.
Fuentes:
https://www.govinfo.gov/features/america-250
https://legalclarity.org/when-is-americas-250th-birthday-and-the-semiquincentennial
https://www.newsweek.com/us-250th-anniversary-2026-dates-events-and-celebrations-11192393
Fuente: https://www.derechoalapaz.com/estados-unidos-cumple-250-anos-no-hay-nada-que-celebrar/









