Brasil. Por una ofensiva implacable contra los golpistas. ¡Sin amnistía!

La importancia estratégica de la movilización y organización desde abajo en el próximo período también se deriva del hecho de que el gobierno de Lula no solo está compuesto por sectores de izquierda, sino también por segmentos de derecha, vinculados a la clase dominante. Este gobierno de frente amplio siempre tendrá contradicciones y límites. Será necesario abrir el camino a la izquierda con la lucha de masas, la organización de base y el desarrollo de las autodefensas de los movimientos y organizaciones de la clase obrera, para derrotar al bolsonarismo y lograr los cambios necesarios, incluida la garantía del castigo a los fascistas.

Brasil. Tres opciones dividen a la izquierda socialista

Debe preservarse el proyecto de la izquierda socialista, es decir de aquellas organizaciones que tienen una estrategia anticapitalista. Depende, esencialmente, de una situación más favorable en la lucha de clases, de un cambio radical de la relación de fuerzas. Esto requiere paciencia táctica e inteligencia estratégica. Una de las principales lecciones del proceso electoral es que Brasil está social y políticamente fracturado.

Brasil. Las primeras medidas del gobierno de Lula deben cumplir promesas de campaña

Desde cualquier ángulo que se mire, está claro que la alianza fundamental de Lula debe ser con los pobres y la gente de la periferia que lo eligió. También es la única fuerza social capaz de derrotar definitivamente al fascismo, siempre que sepa conquistar la hegemonía sobre el conjunto de la sociedad. Pero para ello, el gobierno de Lula debe demostrar a qué vino, a quién representa y hacia dónde quiere ir. Todo esto comienza con las primeras medidas del gobierno.