Argentina. Carne de democracia
La democracia representativa es una estafa. Quizá no tanto como la criptomoneda presidencial, pero es una estafa. Generaciones y generaciones de estafados y estafadas siguen votando.
La democracia representativa es una estafa. Quizá no tanto como la criptomoneda presidencial, pero es una estafa. Generaciones y generaciones de estafados y estafadas siguen votando.
No fueron las películas de Hollywood quien derrotó al nazismo. No fueron los discursos vacíos de las potencias occidentales. Fue el pueblo soviético, armado de sacrificio, conciencia y heroísmo, quien sostuvo sobre sus hombros el peso principal de la guerra más brutal del siglo XX y aplastó a la maquinaria criminal de la Alemania nazi.
La Gran Guerra Patria fue una lucha por la supervivencia de los pueblos, por la dignidad humana y por el derecho mismo de la civilización a existir. Cuando las divisiones hitlerianas avanzaban sobre Europa, fue la bandera roja de la Unión Soviética la que se convirtió en el muro infranqueable frente al fascismo.
La hiperglobalización, como hemos visto, fue una reacción del capital para recuperar la tasa de beneficio, que fue posible en el contexto de la unipolaridad estadounidense y con el objetivo de mantener la hegemonía de este país y sus aliados.
Es algo que se visibilizó en la diversidad de actos del 1° de mayo pasado. Son tendencias que conviven en la resistencia cotidiana, expresadas en paros generales y diferentes formas de lucha, pero sin síntesis de una propuesta política alternativa a la lógica capitalista.
Por Mirko Casale* El ministro de Defensa alemán declaró recientemente que la Bundeswehr debe convertirse «en el ejército convencional más fuerte de Europa». Según Boris Pistorius, el país está «ante un cambio de paradigma» en el que «la paz ya no puede darse por sentada». Ah, Alemania viéndose a sí misma como nación garante de la paz.…
Este 9 de mayo se conmemoran 81 años de la victoria soviética sobre el nazi-fascismo, una fecha que no sólo pertenece al pueblo ruso o a los pueblos que conformaron la Unión Soviética, sino a toda la humanidad.
Hoy, cuando desde los grandes medios de comunicación y desde sectores políticos occidentales intentan reescribir la historia, es necesario volver a decir una verdad simple, incómoda y profundamente histórica: fue la Unión Soviética quien venció al fascismo. Fue el Ejército Rojo, junto al sacrificio inmenso del pueblo soviético, quien derrotó a la maquinaria más brutal y criminal que conoció Europa en el siglo XX.
En el siguiente podcast audiovisual conversamos con el director de la escuela, Ricardo Camus.
Por José A. Amesty Rivera En estos días han aparecido muchos artículos, análisis y comentarios sobre Peter Thiel y sobre su empresa Palantir Technologies. Diremos una palabra al respecto, y no es casual esta aparición; porque algo se está moviendo, algo que tiene que ver con el poder en el mundo actual, con la tecnología…
Aquellos –auto-denominados socialismo democrático sin ser ni lo uno ni lo otro– que hoy rasgan vestiduras y chillan denunciando el despropósito que constituyen las medidas neoliberales del gobierno de Kast, las practicaron durante décadas con los resultados que constatamos hoy.
«El mal está hecho por gente decente. Esto es para mí mucho más interesante que los malos trajeados vendiendo bombas.»