Perú. Congreso busca postergar por casi un año nuevas elecciones, cuando el movimiento popular exige comicios inmediatos
Al cierre de la presente nota, aún debatían en el Congreso peruano.
Al cierre de la presente nota, aún debatían en el Congreso peruano.
A la izquierda que de verdad quiere otro país, le corresponde levantar las banderas de Salvador Allende. En el seno de lo más puro del pueblo la memoria de ese hombre aún palpita con su pulsión de esperanza, de verdad y honor.
Este 25 de enero, la parlamentaria Nieves Limachi, respaldada por congresistas progresistas, elevó un voto de vacancia contra la representante de la dictadura cívivo-militar, Dina Boluarte.
«En síntesis -en plena sintonía con estas y otras críticas expresadas por una gran cantidad de actores sociales y políticos-, estimo que este “nuevo proceso constituyente” no es sino una maniobra de la casta política destinada a asegurar la gobernabilidad neoliberal, remozando de manera esencialmente ornamental el sistema de democracia protegida, tutelada y de baja intensidad existente en Chile desde 1990»
«Para demostrar que en Guatemala no existe libertad sindical, es suficiente señalar que solo el 1.8% de todo el mundo laboral del país está sindicalizado»
Todo el actual proceso constituyente es una farsa democrática, un fraude, una patraña, un autoengaño de la clase política con la que quiere embaucar al pueblo, tratando de mostrarse como demócratas y con falsos deseos transformadores.
Comunidades campesinas y mineras de la región de los Dos Ríos, en Colombia, declararon un Paro Regional Indefinido para exigir el desmonte del paramilitarismo y el reconocimiento de una Emergencia Humanitaria. Desde este lunes en la madrugada se mantienen bloqueando una de las principales vías del país y exigen la presencia del presidente Gustavo Petro.
Prácticamente todas las calles que conducen al centro cívico limeño están obstruidos por piquetes policiales y la prensa independiente ha notificado varios heridos.
Este 24 de enero, los presidentes y representantes de los 33 gobiernos de países que asistieron a la VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, firmaron el documento final llamado «Declaración de Buenos Aires», en el que destacaron el compromiso con la democracia, los Derechos Humanos, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la inclusión, igualdad y justicia social, racial, indígena y de género; la paz, la seguridad alimentaria y energética, los derechos de la Madre Tierra; y la lucha contra las drogas, el cambio climático, la brecha digital, por el fin del bloqueo a Cuba, entre otros acuerdos.
«Estamos seguros de lo justo de nuestra lucha, y seguiremos unidos, resistiendo en el camino trazado hacia la reconstrucción de nuestra cultura y de nuestro derecho a la tierra ancestral.»